¿QUIÉN MATÓ A MI MADRE? (Edgar Borges)

¿Quién mató a mi madre? o cuando una novela eleva por encima de la realidad Por Andreu Martín (Publicado en Revista Cambio 16) Enfrentado a un crimen, a la llegada de dos misteriosos investigadores y a un interrogatorio que prácticamente monopoliza el desarrollo de la obra, Andreu Martín, autor de novelas negras como Prótesis o Juez y parte o Piel de policía, obsesionado por el realismo y la verosimilitud, topó con un texto que se resistía a encajar en los moldes previstos. Hasta que la magia del texto se impuso y el lector fue sustituido por otro Andreu Martín, el autor de Por amor al arte, Por el amor de Dios o Vampiro a mi pesar, el habitante de Cadaqués, tocado de tramontana y apasionado del surrealismo, el que distorsiona personajes y crea situaciones incoherentes para mejor contar la coherencia del mundo y, con ese nuevo pincel daliniano repinté la obra y, por fin, la comprendí y me zambullí en ella para descubrir nuevos placeres, mucho más próximo (supongo) a las intenciones del autor. La novela me elevó, así, por encima de la realidad, para llevarme a un fascinante mundo de sugerencias, insinuaciones y reflexiones donde no se trata de partir de enigmas para encontrar respuestas sino que directamente se parte de las respuestas para perderse entre enigmas. En la novela ¿Quién mató a mi madre?, de Édgar Borges, el placer deriva precisamente de verse perdido y de cerrarse salidas, de manera que incluso la solución final es un triple o cuádruple portazo para terminar con la promesa “de que regresaría puntualmente en dos semanas” y de ello no se desprende una sensación desasosegante sino, desde mi punto de vista, una alegre predisposición de volver a empezar el juego con ánimos renovados. Cuando entramos en casa de los Rivera, ésta queda descrita como un decorado, una realidad manifiestamente distinta de un exterior que estamos dispuestos a ignorar. Nos instalamos en un decorado que queda fijado como una caja de luz flotando en medio de la nada, ajena a la realidad exterior. A partir de ahora, los personajes actuarán a su manera, levitarán, se moverán en apartes imposibles, hablarán entre signos de exclamación, el marido se disfrazará de la mujer, se nos hablará con naturalidad de agencias donde encontrar clones de sí mismos, el revólver del asesinato se alquila, serán hallados papelitos doblados invisibles para todos menos para uno aunque se encuentren en los lugares más visibles, convenciones todas ellas que me llevan al mundo onírico como los de Dalí, Chirico o Magritte. Microcosmos platónicos donde los interrogadores son como ángeles, ni policías ni periodistas, detectives contratados por la muerta y sus interrogatorios devienen diálogos en espiral sobre la locura y la vida. Lo que en una novela realista y convencional sería psicosis en este relato de género inclasificable se convierte en metáfora que nos lleva a la reflexión, a la paradoja, a la síntesis, a veces a la risa más desternillante, siempre a la sorpresa. Insisto en que, durante la lectura, he estado envuelto de esa sensación tan intrigante y desconcertante que provocan en el espectador los relojes blandos o el Ángelus de Millet repintado por el genio ampurdanés, las estatuas con cara de perro y las columnas truncadas en eriales calcinados de Chirico, el hombre del sombrero hongo de Magritte, el Rinoceronte o la Cantante calva de Ionesco. El sillón que ocupa el lector poco a poco será diván de psicoanalista donde cada una de las situaciones, réplicas, palabras del texto resultarán ser reinterpretaciones deformadas de la realidad que evocarán inevitablemente vivencias cargadas de significado y de sentimientos. La novela se lee con gran facilidad, incluso diría que pasión (una vez has sintonizado exactamente con las claves necesarias), aun cuando no recurre al truco habitual en la novela policíaca que yo conozco de plantear un enigma para capturar y retener la atención del lector. La pregunta ¿Quién mató a mi madre? sólo está en el título. En cuanto se inicia el interrogatorio, el lector percibe de inmediato que no se va a seguir un método policial de persecución de la verdad sino que se va a encontrar con un largo diálogo platónico que lo llevará más allá de lo policial para sumergirlo en la filosofía. He dicho al principio que me instalé en casa de los Rivera como si fuera un escenario de teatro. Efectivamente, el autor nos sitúa con una descripción parecida a la que se utiliza para iniciar las obras dramáticas: el balcón enfrente; entre la mesa y el balcón, hacia la izquierda, está Manuel… Detrás de la puerta, la única pared azul de la vivienda… Más adelante, cuando nos hable de las sorprendentes cenas poéticas de la familia Rivera, se nos explicará cuál es exactamente la posición que ocupa cada uno de los miembros. Los ruidos que vienen del exterior me parecen efectos producidos por anticuados tramoyistas, Dios mío, los golpes que propina Dina a su ordenador cuando trabaja: ¡se va a cargar el disco duro! No sé por qué (pero es virtud de esta novela inducir a pensamientos que se dirían ajenos a ella sin serlo), la situación de la novela me lleva a un decorado delirante que existe en el Museo Dalí de Figueres: aquella habitación que es un retrato de Mae West. Hay una chimenea, dos cuadros, un sillón, entre los cuales se puede caminar… Y, cuando se mira a través de un cristal distorsionador, se descubre que el sillón rojo son los labios, que la chimenea es la nariz, que los dos cuadros son ojos… Éste es el sabor que retengo en el cerebro después de la lectura de la novela ¿Quién mató a mi madre?, de Édgar Borges. La constatación de que el concepto surrealismo no viene de sub-realismo, como el mal uso de la etimología nos podría llevar a pensar sino de la palabra francesa sur-realismo que quiere decir super-realismo, es decir, mirada desde arriba, desde lo alto, mirada de aquel que sobrevuela (de ahí que haya comparado los investigadores con ángeles) y que, desde el cielo, puede verlo todo con una distorsión que lo acerca mucho más a la verdad, puede verlo todo tan bien que incluso descubre que en el Ángelus de Millet había enterrado un cadáver.

Viaje a la historia de la publicidad gráfica. Arte y nostalgia

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO:
CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»¿QUIÉN MATÓ A MI MADRE? (Edgar Borges)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «¿QUIÉN MATÓ A MI MADRE? (Edgar Borges)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

LA COCINA CANÍBAL, DE ROLAND TOPOR

 

“Las recetas de La Cocina Caníbal harían las delicias de cualquier menú de Hannibal Lecter: el hombre es el mejor alimento del hombre"

  

 

 

Roland Topor (7 de enero de 1938 en París-16 de abril de 1997). Escritor, pintor, ilustrador y cineasta francés de origen polaco. Publicó dibujos y cuentos en las revistas Bizarre, Arts, Le Rire y Fiction. Junto con Fernando Arrabal y Alejandro Jodorowski, fundó del movimiento Pánico, vanguardia teatral de marcadas tendencias surrealistas y del teatro del absurdo. Influido por el cine de Luis Buñuel y por El Manifiesto del teatro de la crueldad de Artaud, en el Grupo Pánico se conjugan tres elementos básicos: terror, humor y simultaneidad.

Topor ha sido autor de piezas teatrales, director y actor, como en Autorretrato de un pornógrafo. Su novela El Quimérico Inquilino fue llevada al cine por Roman Polanski en 1976. Como actor ha participado en Nosferatu, vampiro de la noche (1979, de Werner Herzog) y El amor de Swann (1984, de Volker Schlöndorff). También ha diseñado la escenografía y el vestuario de obras teatrales y de óperas. Ha sido autor de dos películas de animación: Los caracoles (1966) y El planeta salvaje (1973), premio especial del jurado en Cannes. Además de sus trabajos en televisión (Téléchat: 156 episodios para niños con Henri Xhonneux), es autor de las piezas de teatro Joko festeja su cumpleaños (1975) y El invierno bajo la mesa, representada en Bruselas en 1996. Junto con Michel Ribes escribió la ópera Batallas, representada en 1983. Entre otras distinciones, obtuvo el Gran Premio de las Artes de la villa de París. La Cocina Caníbal fue publicado por primera vez en Francia por ediciones André Balland (París, 1970).

   www.tropoeditores.com

Viaje a la historia de la publicidad gráfica. Arte y nostalgia

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO:
CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»LA COCINA CANÍBAL, DE ROLAND TOPOR»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «LA COCINA CANÍBAL, DE ROLAND TOPOR»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

El Verdugo de Dios: Un Inquisidor en el Camino de Santiago (Toti Martínez

Varios grupos de personas se encuentran y desencuentran a lo largo del Camino de Santiago en Navarra, creándose amistades y enemistades.

Quizá el mayor mérito de la novela es que inserta los hechos históricos de forma sencilla, clara, de fácil comprensión y lectura. No hay alardes informativos que ocupen capítulos seguidos y la información se confunde en el texto sin molestar, no cansa ni parece forzada, aunque en ocasiones es demasiado prolija.

El relato de las costumbres de agotes y cátaros, de lo que hizo la Inquisición, el camino que recorren los personajes o el protagonismo de Amari, la Gran Madre (la palabra tiene su raíz en Ama, que en euskera significa madre) mantiene el interés.

Sin embargo, los personajes apenas son descritos en sus emociones y formas de ser excepto de forma explicativa y según las necesidades del relato, siendo en su mayoría típicos y tópicos, desde el maestro de obras Geoffroi Bisol, ignorante casi voluntario de lo que sucede a su alrededor, cobarde cuando lo sabe, al Inquisidor Robert Lepetit, el clásico personaje que odia y culpa a las mujeres por sentirse atraído hacia ellas y se comporta con una crueldad fanática, asqueado especialmente ante la imagen del embarazo.

También hay personajes jóvenes, como Eder Bozat, aprendiz de Bisol y enamorado de su hija Alix al tiempo que es amado por Alazaïs, siempre en función de lo que la autora quiere relatar.

Curiosamente, dada la importancia que se da en el relato a la Gran Madre, los personajes femeninos cumplen roles típicos de seductoras, voluntarias o no, a las que culpar de los crímenes cometidos por los hombres, siendo Alazaïs quien más se sale de lo habitual.

La novela está construida de forma correcta, pasando de unos personajes a otros para mantener el interés, en ocasiones explicativa, sin alardes, y resulta entretenida, aunque se echa en falta dramatismo, intensidad, tanto en las personalidades de los protagonistas como en lo que cuenta, pues la autora da más importancia a los hechos históricos que a las personas necesarias para relatarlo, dando lugar a una obra demasiado plana.

Al final se incluyen unas notas que hablan de los agotes, Amari, Lepetit (que existió en realidad), los cátaros, y la bibliografía utilizada por la autora.

– Nacida en Vitoria-Gazteiz en 1949, vive con su familia en Larrabetzu, Vizcaya, rodeada de libros y objetos de artesanía de diversas procedencias.

– Durante veinte años compaginó su profesión de traductora técnica con trabajos para teatro y televisión, donde escribió y dirigió más de mil programas infantiles.

– En 1998, publicó su primera novela histórica La calle de la judería.

– Tiene el Premio Euskadi de Plata por el libro más vendido en la Feria del Libro de San Sebastián en 2000 y en 2001 fue premiada con el Premio Pluma de Plata por ser la autora más vendida en la Feria del Libro de Bilbao.

http://reginairae.blogcindario.com/2006/05/00286-el-verdugo-de-dios-un-inquisidor-en-el-camino-de-santiago-de-toti-martinez-de-lezea.html

Viaje a la historia de la publicidad gráfica. Arte y nostalgia

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO:
CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»El Verdugo de Dios: Un Inquisidor en el Camino de Santiago (Toti Martínez»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «El Verdugo de Dios: Un Inquisidor en el Camino de Santiago (Toti Martínez»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

Las amantes (Elfriede Jelinek)

Paula y Briggitte son dos chicas cuyo único objetivo en la vida es casarse con su hombre y dedicarse a él. Las dos se quedan embarazadas y las dos se casan, aunque para una de ellas la "felicidad" y su "sueño conyugal" desaparecerá de la manera más tonta, y por su culpa.

Se trata de la novela de Elfriede Jelinek, de las que yo conozco, más flojita y más fácil de leer. En la contraportada se dice que es una parodia de la novela romántica, pero yo eso no lo he visto mucho. Como en otras obras, Elfriede demuestra un desmesurado odio o rechazo al sexo masculino, o al sexo en general, que puede "hacer gracia" al principio pero que a estas alturas ya resulta cargante y molesto.

Tratemos de pensar que lo que critica es la actitud de esas mujeres sumisas que "viven por y para el amor", y cuya meta en la vida es dejar el trabajo para ocuparse de su casa y de su familia, cuyo horizonte vital es meramente la satisfacción de su "hombre". Parece una crítica de la idealización del "amor" (en este caso dudo de que lo sea, se habla mucho de él, pero los personajes no demuestran nada más allá del deseo de hacerse con un cónyuge o compañero que las "proteja")

Elfriede pinta a esas mujeres con las peores tintas, aunque con cierta dosis de compasión; cifran su salvación, la salvación de una vida vulgar y de trabajo, en un marido; no así, cuando habla de los hombres, que son siempre brutos, zafios, maltratadores, vulgares, borrachos y solo piensan en el sexo.

"heinz se comporta como si no tuviera cerebro, sino solamente rabo"

"dar palizas es divertido, pero Erich aún no lo sabe"

"el cuñado de paula, algo que reparte palizas y se emborracha"

"si erich tuviera que escoger entre paula y una motocicleta, escogería la motocicleta"

Como se puede observar, la visión de Elfriede Jelinek acerca de los hombres no puede ser peor jaja.

Esta novela al parecer fue escrita en el año 1975, con lo cual no sé hasta qué punto estas situaciones que se nos narran son posibles en su país, Austria, hoy en día. Desde luego, parecen propias de otra época.

La novela cuenta de forma paralela las aventuras de las dos chicas, Paula y Briggitte, y sus deseos de cazar a los respectivos Heinz y Erich, el rechazo de los padres de alguno de ellos por la "pretendienta", la irrupción de una chica llamada Susi mucho menos vulgar, de las que se "reservan" y por tanto "tienen más valor en el mercado", las reacciones de las familias cuando las chicas quedan embarazadas (con las típicas dudas de la madre de él: "a saber si es hijo de mi hijo, que la que se va con uno se va con todos, etc, etc"). Como en el resto de la producción de la autora se observa una acusada misantropía, un odio o repugnancia a todo lo que son las relaciones humanas, familiares, de pareja, etc… Sin embargo, esta es, repito, de las que he leído, su novela más "amable". No hay casi descripciones desagradables o fuertes, e incluso las típicas escenas de sexo son contadas con cierto humor, usando expresiones vulgares en ocasiones.
Véase una muestra:

"heinz quiere salir rápidamente antes de que sea demasiado tarde y esté todavía en el interior de briggitte, pero briggitte se cierra, su cabeza está todavía con las pobres pastas de avellana, sí, y con el bolso nuevo espachurrado por el suelo, pero las fuerzas de su cuerpo están completa y automáticamente concentradas en heinz.

heinz siente un gran placer y grita muy fuerte.

briggitte con gusto le metería en el morro toda la pelusa acumulada debajo del sofá, hasta que se le saliese por las orejas.
heinz vuelve a gritar ruidosamente para que se vea lo bien que lo pasa con el trato y el teatro.

briggitte gruñe atormentada, sus globos oculares siguen el camino de las pastas de avellana por medio de la suciedad del suelo. qué guarra qué es la madre, que no barre, aunque ni siquiera tiene que atender a un hombre.

heinz vuelve a gritar ruidosamente, muy rápido, cada vez en espacios de tiempo más cortos. cómo le gusta eso al pedazo de animal.

briggitte estamparía con gusto su cabeza berreante contra la pared. si tiene que hacerlo, ¿no puede por lo menos hacerlo bajito? el niñito saldrá igualmente disparado de su interior, grite más o grite menos.

(…)

briggitte no se mueve, pero está llena de moco. llena de moco pestilente…"

Una curiosidad de la novela es que está escrita sin mayúsculas, como se puede apreciar en este párrafo que he transcrito. Hay puntos y comas, y todo eso pero incluso los nombres propios y las palabras de inicio de frase están en minúscula. No alcanzo a entender las razones de esta curiosa puntuación, a no ser que se trate solamente de llamar la atención.

El humor (negro) que tiñe toda la novela queda de manifiesto también en los títulos de los capítulos, que a veces son de partirse, ejem: "briggitte odia a heinz", "¡qué bonita cópula de nuevo!", "sobre la matriz de briggitte", "¡a briggitte también le da asco heinz!", etc, etc… El estilo es el de siempre, un poco telegráfico y aforístico.

En resumen, una obra que no aporta mucho a la producción de la Premio Nobel austriaca, que no conmueve ni afecta a las vísceras, como sí hacen otras de sus novelas.

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»Las amantes (Elfriede Jelinek)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «Las amantes (Elfriede Jelinek)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

Mi idea de la diversión (Will Self)

Ian Wharton es un joven ejecutivo cuya vida está condicionada por dos hechos principales: su capacidad de memoria eidética y su relación con el señor Broadhust, que se hace llamar entre otras cosas El Gran Controlador y mago de lo cotidiano. Ian, de niño, conoció al señor Broadhust, quien lo introdujo en la magia negra y el esoterismo, aunque de un modo un tanto peculiar, obligándole a no practicar sexo con mujeres bajo la amenaza de que se le partiría el pene. Ian termina en la consulta de un psiquiatra, el doctor Gyggle, que hace extraños experimentos con drogadictos, y que le tratará de ayudar a recuperarse.
Ya a la vista del argumento, se aprecia que se trata de un libro "raro".

Está dividido en dos partes.

El libro primero redactado en primera persona y que se titula así precisamente (Primera persona) narra la vida del personaje principal, Ian, su infancia, sus experiencias en el camping de caravanas donde vivía, rodado de gitanos, con su madre, sus primos, tíos, etc, todo ello marcado por la ausencia de su padre, y el carácter fuerte de su madre, que le producía una gran atracción. También, y lo que es más importante, su relación con Broadhust, descrito de una forma grotesca, como un gordo de aspecto muy extraño, y comportamientos aún más extraños, que iniciará a Ian en rituales y prácticas de lo más rocambolesco, aprovechando ese potencial del joven como eidético. Ian, además, parece poseer la capacidad de proyectar su imaginación en mundos virtuales de un modo casi de viaje astral.

Esta parte de la novela, muy bien escrita, se lee con cierto interés, y curiosidad. Tiene ironía y algo de humor, aunque muy "sui generis". Al menos, resulta coherente, y nos permite conocer de primera mano la vida y pensamientos de Ian, y como va cayendo poco a poco bajo el dominio de El Gran Controlador.
Las dos escenas claves de esta parte son una que transcurre en un teatro, donde el susodicho asesina a una mujer con un sutil toque de su bastón-estilete, sin que nadie se dé cuenta; y la primera relación sexual o intento de ello de Ian, frustrada por la aparición del Controlador en la caravana en el momento justo. A partir de aquí todo empieza a adquirir toques de surrealismo total, de extrañeza.

Ian viaja mucho a través de su memoria eidética, llegando a presenciar escenas atroces, protagonizadas por él mismo, como el asesinato y violación de un mendigo, etc
La segunda parte, que se titula Tercera persona, también hace honor a su nombre.

Ian ha caído bajo el domino del psiquiatra Gyggle que aprovecha también su eidetismo para liberarle de sus "ideas delirantes" acerca de El gran controlador y de su frustración sexual.
Esta parte me ha gustado menos; la encuentro demasiado surrealista; se cuentan muchas cosas sin ton ni son; hay abundancia de escenas oníricas o delirantes (como las que acontecen en la llamada Tierra de las Bromas Infantiles, un lugar imaginario donde el psiquiatra hace viajar a Ian); ideas extrañas como la de la campaña publicitaria del "primer producto financiero comestible Ñam-Ñam", etc, etc.

Se me ha hecho muy pesada la lectura de la segunda parte, debido a la falta de un argumento claro y al excesivo tinte irreal que tiene todo.

El libro no está mal escrito, y remite a clásicos muy conocidos como Fausto de Goethe, aunque en ningún lugar se mencione que Broadhurst sea el diablo. Sin embargo, sus actitudes de control y deseo de manipular el alma de Ian, de empujarlo a una vida de relajación moral, lo hacen émulo de tal personaje. De hecho, también le encuentro cierto parecido, tanto en escenas como en intención como en tono, con "El maestro y Margarita" de Bulgakov. Hay escenas como las que describen el regreso de El Gran Controlador a Londres que son similares (en su esencia) a las que describían la llegada a Moscú del Diablo. La descripción del personaje, si bien en lo físico no guarda relación, sí que podría emparentarse con ese personaje de Bulgakov en su talante juguetón y burlón, y en que actúa como catalizador del descubrimiento de la inmoralidad de otros.

Porque en el libro hay una ambigüedad acerca de la cordura de Ian que hace que las lecturas sean variadas. Así que lo mismo podría ser un asesino, como un loco que imagina cosas. Esta sensación se acentúa al final cuando el Gran Controlador le revela a Ian que él fue quien mató a la mujer en el teatro y quien violó a la joven de la caravana, recuerdos que fueron luego manipulados por la moral de Ian. El reconocimiento de su posible talante criminal es tomado por Ian con gran indiferencia. En algunos párrafos se compara con un superhombre nietzscheano, por encima del bien y del mal, aunque todo desde un punto de vista bastante humorístico.

El libro, como indica el subtítulo, es un fábula acerca de la moral, del bien y del mal (eso dice la contraportada), aunque para mi gusto sobran miles de escenas, en especial en la segunda parte, está poco centrado, no hay mucho argumento, y sin embargo, sí un exceso de reflexiones que no vienen mucho a cuento. También es un libro para "interpretar", en el sentido de que hay más escrito entre líneas que lo que se muestra.

No es mi tipo de lectura favorito; me ha aburrido bastante, aunque si alguien quiere intentarlo…
http://reginairae.blogcindario.com/2005/11/00244-mi-idea-de-la-diversion-de-will-self.html

Viaje a la historia de la publicidad gráfica. Arte y nostalgia

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO:
CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»Mi idea de la diversión (Will Self)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «Mi idea de la diversión (Will Self)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI