La novia del Diablo (Seabury Quinn)

La joven Alice Hume es secuestrada el día de su boda por unos extraños sicarios al servicio de una religión de oriente, los yezidis, que adoran al Diablo. El investigador de lo oculto Jules de Grandin y su inseparable ayudante, el doctor Trowbridge, más algunos elementos de la policía local americana y de la Sureté parisina tratarán de localizarla y evitar a la vez el peligro de una increible conspiración mundial de ateos organizada por los sovieticos…

No se trata de alta literatura para nada, sino de puro y simple entretenimiento de corte pulp, con cierto estilo arcaico (está ambientado en los años veinte) y un irrefrenable espíritu aventurero de la vieja escuela, que recuerda a las novelas de Borroughs (pero mejor escrita, naturalmente) o de Ridder Haggard.
La misma estructura es un homenaje a las novelas de inicios de siglo, con el detalle, por ejemplo, de que sea el doctor Trowbridge, amigo de Jules de Grandin, el narrador de sus aventuras, a la manera del doctor Watson. En cierto modo Jules de Grandin es una especie de Sherlock Holmes a la francesa, ingenioso en sus apreciaciones y formas de discurrir, pero dotado a la vez de un sexto sentido mágico, como de medium. En su descripción física, parece una imagen invertida de Sherlock: es bajito (se insiste mucho en ello) y muy francés, tanto que se pasa la novela diciendo rebuscadísimas exclamaciones en su lengua, que tienen, por lo irreales y descabelladas, ese encanto de lo pasado de moda, que Quinn revitaliza. Así, oímos de su boca cosas como: Por las penas de una rana dispéptica, sacre nom de sacre nom de sacre nom, en bien, parbleu, morbleau y similares, que nos demuestran que estamos ante un cómic, una novela de aventuras, un dibujo animado, o una película como esas de la Hammer, llena de misas negras espectaculares, crímenes, mujeres desnudas, sacrificios humanos, peligros africanos, asistencia, viejas ruinas romanas, rituales arcanos, y conspiraciones mundiales.
Al respecto de la conspiración citada en el libro, mencionar que su líder, un ruso llamado Grigor Bazarov, es descrito como un genio del mal no tan exagerado como Fu- Manchú, pero capaz de organizar un movimiento ateo universal que engloba lo mismo a adoradores del diablo, como a seguidores thug de la diosa Kali y a los hombres-leopardo africanos, como a diversos movimientos satánicos y librepensadores, todo ello pagado por los rusos. Resulta gracioso por lo descabellado.
Como es de ley en las novelas de aventuras, la descripción sicológica de los personajes es breve o nula. Pero la acción, dejando aparte un inicio tal vez un poco lento, es rápida y continua, está bien documentado en cuanto a los rituales de las misas negras y del satanismo en general, y aunque la trama como dije antes transcurre en los años veinte, el autor no tiene empacho en mostrar escenas macabras con abundancia de sangre e incluso sacrificios humanos y de bebés.
Una novela para el que busque aventuras sin complicaciones intelectuales. Para pasar el rato en verano está bien. No es un texto exquisito pero tampoco da asco y además está a años luz de engendros modernos que se venden bajo el marchamo de "aventuras" como los bodrios de la señora Navarro (La hermandad de la sábana santa y La biblia de Barro) o de la señora Asensi (El Origen Perdido, Iacobus).

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»La novia del Diablo (Seabury Quinn)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «La novia del Diablo (Seabury Quinn)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

En el centro de la Tierra (Edgar Rice Burroughs)

David Innes, joven empresario, y el ingeniero Perry prueban una noche un prototipo de taladro mil veces más potente que los conocidos. Empiezan a descender en la corteza terrestre sin freno. Cuando creen que van a morir en el magma aparecen de pronto en un mundo interior llamado Pellucidar donde viven criaturas primitivas como los dinosaurios y varias razas extrañas…

Novela de aventuras sin ninguna pretensión, bastante breve, que inaugura el ciclo que el autor dedicó a ese mundo interior al nuestre llamado Pellucidar, con cierta semejanza con la novela de Julio Verne "Viaje al centro de la tierra", inspirada también en la teoría de la Tierra Hueca.
En cuanto a estilo es bastante simple y poco cuidado. No hace arte precisamente. El argumento es muy pobre, ya que se limita a contar los encuentros de los terrícolas superiores con las razas de los Mahar, los ságotas y las diversas tribus de humanos, además de con los animales prehistóricos. Todo el libro es una sucesión de peleas, luchas y monstruos atacando. Las descripciones de peleas pueden llegar a ocupar largos párrafos, aburriendo más que nada.
Sin embargo, al igual que me pasó cuando leí el inicio de otra de sus larguísimas sagas (Una Princesa de Marte) le reconozco a Borroughs un gran mérito: su fantasía e imaginación, que crean detalles y elementos que luego se han visto reflejados en obras posteriores e incluso en películas. Por ejemplo, en Una princesa de Marte aparecían las mismas naves deslizadoras de las dunas del planeta Tatooine y algo similar a las espadas láser; en En el centro de la tierra, hay una escena calcada de otra película de George Lucas (cuando el protagonista contempla en un anfiteatro lleno de seres reptilianos como dos humanos son entregados a una lucha con dos criaturas monstruosas, similar a la escena del circo de El ataque de los clones). Borroughs puede decirse que es un "sembrador" de ideas, aunque como novelista no valía mucho (me refiero a novelista de calidad, lo suyo era el entretenimiento, para quien le gusten las aventuras descabelladas). Entre las imágenes más llamativas están la falta de existencia de horizonte en Pellucidar. En lugar de eso, se aprecia una curvatura hacia arriba de las tierras que confiere a ese lugar un aspecto extrañísimo; la variabilidad del tiempo, ya que mientras para un personaje parecen pasar unos días, para otro han pasado meses (el tiempo no existe en Pellucidar); el día eterno (el sol no se pone, como es lógico); la falta de referentes celestiales para orientarse… Entre las cosas más incongruentes está la facilidad con la que los protagonistas americanos aprenden la lengua de los nativos y empiezan a comunicarse con ellos.
En el libro abunda la truculencia, y no se detiene a la hora de reflejar algunas escenas que son un poco crudas, como aquella en que la raza dominante de Pellucidar, los reptilianos Mahar se comen vivos y poco a poco a sus esclavos humanos en un ritual realmente macabro; o las torturas a las que someten a la gente sus científicos, que diseccionan en vivo, etc, etc…
En cuanto a los personajes pues son arquetípicos y planos total. David Innes es el intrépido joven aventurero que quiere llevar el progreso a Pellucidar, cuya raza humana, esclavizada, le parece de una gran apostura y dignidad; y Perry, que apenas tiene más protagonismo que el de construir el famoso taladro, el anciano sabio, que se pasa el día rezando y preocupándose por la suerte de su impulsivo amigo.
Existe una película sobre el tema protagonizada por Peter Cushing y Doug McCloure, para curiosos (At the earth\’s core, 1976, productora Amicus; GB)

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»En el centro de la Tierra (Edgar Rice Burroughs)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «En el centro de la Tierra (Edgar Rice Burroughs)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

A Paso De Cangrejo (Günther Grass)

Aparte de la danza y contradanza de los personajes aquí se trata de la vida de tres generaciones de alemanes. Y es la intermedia, que algunos han llamado "generación sándwich" porque ha sido la última que todavía ha tenido que rendir obediencia a los padres pero la primera que no ha podido ejercer autoridad alguna sobre los hijos, precisamente la que narra los hechos. Y, pese a haber sido protagonista de los mismos, la que menos sabe de ellos. En efecto, Paul, pese a haber sido concebido en un dragaminas en pleno Mar del Norte, junto al naufragio del Wilhelm Gustloff, no parece haber sido condicionado por este insólito natalicio. Todo lo contrario que su madre, la inefable Tulla, que es todo un personaje o que su hijo, Konrad, Konny, quien acaba por ser un experto internacional en el tema.

Tulla, pese a su dicción cockney (en su caso más bien kachuba), es una verdadera eminencia. Mujer de muchos hombres, celosa de su independencia, mantiene sus ideas contra viento y marea mientras que se las arregla para salir adelante. Alemana del Este, militante activa del comunismo, ni por un momento reniega de su admiración por el factor más progresista del nazismo (por este libro salen bastante a colación los hermanos Strasser, los nacional-bolcheviques, uno de ellos Otto, el Trosky nazi, asesinado por las SS en la Noche de los Cuchillos Largos). Sus compañeros del partido han de transigir con su increíble heterodoxia. Tulla, la pobre Tulla, con su cabello blanco desde los 17 años, quedó marcada para siempre por el naufragio del Wilhelm Gustloff, no pudo superar la visión, en medio de la gélida noche del Mar del Norte (18º bajo cero), de los miles de niños que cayeron, con sus salvavidas, de cabeza al mar y quedaron, con las piernecitas hacia arriba, rápidamente congelados. ¿Puede un hombre – una mujer- encanecer en una sola noche? Por lo visto sí.

Esta Tulla, prodigiosa en sus contradicciones, capaz de –literalmente- poner una candela a Josef Stalin y otra a la Virgen María, tampoco le duelen prendas cuando dice del capitán del submarino que les echó a pique –putero y borrachón- que era un héroe de la marina soviética unido por su amistad a nosotros los trabajadores… Esta Tulla, que tan bien se desenvuelve cuando va sugiriendo a su hijo Paul diferentes padres "posibles" a los que chantajea por lo fino y subliminalmente para que le paguen sus estudios…

Pero Paul reconoce desde el principio su mediocridad, su falta de talento, su homérica indiferencia hacia casi todo. Se ahoga en un vaso de agua cuando, para justificar su inepcia, achaca a su amante por quedarse embarazada de Konny. Un hombre, a los 35 años, dice, malogra su carrera por culpa de un hijo no deseado. Excusa burda y espesa.

Y Konny, que se ha criado lejos de su padre, es el final heredero del legado familiar. Tulla, que siempre ha impulsado a Paul a escribir algo sobre la oculta tragedia del Wilhelm Gustloff termina por conseguir que sea la nueva generación la que profundice en el tema.

El joven Konny es un individuo brillante, precoz, que da conferencias a los 16 años, que mantiene un sitio WEB donde expande sus tesis revisionistas y que es capaz, en pocos meses, de conocer todo lo que se ha dicho y escrito sobre el Titánic alemán…

Por lo visto, la del Wilhelm Gustloff , fue la mayor tragedia naval de la historia, sin posible discusión.

Grass, que aparece él mismo esta genial novela, ha urdido una danza y contradanza diabólica. Desde el principio del libro parece que todos se están preparando para, en su momento, participar en la tragedia. Marinesko, el capitán ruso, alcohólico y mujeriego, parece no hacer otra cosa en su vida que entrenarse en el lanzamiento de torpedos en superficie y en la inmersión rápida (batió el record de la marina soviética). Siendo un mero cero a la izquierda, con un pie en Siberia (donde terminó) toda su vida hubiera pasado desapercibida de no haber lanzado tres torpedos en rápida sucesión contra el Wilhelm Gustloff (los marinos rusos habían escrito en cada uno de ellos las siguientes leyendas Por la patria, Por el pueblo soviético, Por Leningrado, el cuarto, el Por Stalin, se atoró en el tubo y, ya activado, estuvo a punto de destruir el submarino, tuvo que ser desactivado rápidamente). Con una visión cenital, vemos afanarse a los personajes que hacen posible la hecatombe. Parece que hubiera una milimétrica relación de causa-efecto. En un momento determinado hasta se aventura que si el estudiante judío Frankfurter no hubiera asesinado de cuatro disparos al oscuro burócrata nazi Wilhelm Gustloff, el buque se hubiera llamado seguramente Adolf Hitler, como estaba previsto y, quien sabe, el puro carisma del Führer hubiera evitado la catástrofe (en serio, esto se llegó a decir). Así que todos estuvieron en su sitio, y a la hora prevista. Gustloff en su despacho, Frankfurter tirando de revólver, Marinesko con resaca y la boca pastosa… Todos en su sitio, con los "deberes hechos", a la hora oportuna. Y no son las únicas circunstancias fatídicas que parecen coincidir: están las órdenes y contraordenes contradictorias, los cuatro capitanes (¡) que se disputan el mando del Wilhelm Gustloff, está la rigurosa helada que ha congelado las amarras y sujeciones de los botes, haciéndolos casi inútiles, etc. etc.

Pero es esta, también, una novela "internauta" de la punta al rabo. Grass, que presume de su colección de Olivettis y juraba hasta no hace mucho no haber puesto sus manos en un ordenador (o desordenador, como le llama la vieja Tulla, pese que le regaló un flamante Macinstosh a su nieto neonazi), la verdad es que ha tenido que chatear bastante últimamente, pues conoce la jerga, los usos y costumbres de la red bastante.

El personaje más interesante (en el sentido nietzscheano, porque a la vez inquieta e interesa) es evidentemente, Konny, un neonazi, pero un neonazi inteligente que no en vano acaba a hostias con los skinheads (en la novela se les llama pelones), curiosa secta o tribu urbana que, como no deja de sorprenderse Esparza, han interiorizado no los valores nacionalsocialistas auténticos sino los que les son atribuidos por la "prensa burguesa" (pese a que tanto despotriquen contra los periodistas sionistas). Konny, digo, mantiene una relación sorprendente con la vieja Tulla, una complicidad que deja fuera a todo el mundo y que pasa por encima de las discrepancias ideológicas entre un joven neonazi y una anciana stalinista. Discrepancias tan sólo aparentes.

Y lo sorprendente del caso es que estos dos personajes están vivos, mientras que el melifluo narrador (que no es Grass, porque él mismo sale bajo el apelativo de El Viejo), ambiguo, bastante correcto políticamente, que escribe sin pasión ni convicción sobre temas "populares" (la ecología, los derechos de los inmigrantes) es ya un pre-jubilado (como él mismo reconoce) a sus cincuenta años…

Este Konny, adolescente, que chatea incansablemente con su alter ego, David, manteniendo lo que no sin sorna el autor denomina como "eneamistad" y que es algo que –sí- se da bastante en los chats. Pero, como señala Grass, no siempre es aconsejable llevar al plano real lo que es una amistad cibernética. A través de la red se pueden intercambiar opiniones y hasta injurias, pero algo muy distinto es hacerlo cara a cara. Este David, que asume los puntos de vista judáicos, al final resultará ser un alemán perfectamente "ario", pero se meterá tanto en su papel que, en la primera entrevista que mantiene con Konny, se permite escupir sobre la tumba de Gustloff. Konny extrae una vieja pistola rusa (procedencia: la vieja Tulla. Máxima ironía: Konny iba armado porque había sido amenazado y agredido varias veces por los skin-heads) y le dispara cuatro veces. Después se presenta en la primera comisaría y declara: He disparado, porque soy alemán.

Y durante los interrogatorios y el proceso, nada de fanatismo, nada de nervios. Konny reconoce todo lo que hay que reconocer, admite todas las razones, no se arrepiente de nada. Y su alegado, meditado y bien construido. Simbólicamente, de alguna manera, Gustloff, de quien traza su apología, está vengado. El lejano asesinato del alemán a manos del judío se repite ahora, pero al revés, aunque el pobre "David" (en realidad "Wolfgang") no fuera un judío auténtico…Disparé porque soy alemán… y porque por boca de David hablaba el eterno judío errante.

Y termina por proponer la reedificación del profanado monumento a Gustloff, pero honra también a los demás protagonistas del drama. Valora el monumento al capitan Marinesko erigido en San Petersburgo y asume la necesaria heroización de Frankfurter, el asesino de Gustloff, a quien los judíos tienen motivos para admirar…

Dada su juventud y un dictamen psiquiátrico que se remontó, cómo no, a la relativa orfandad de Konny y que, de pasada, arrojó muchas sospechas sobre sus padres, Paul y Gabi (la madre), la condena es muy breve, siete años.

¿Odio racial? Y, sin embargo, no. Konny no es un racista primario. A los judíos dice admirarlos y admirar al estado de Israel, Sin embargo, como Wilhelm Gustloff, estoy convencido de que los judíos, dentro de los pueblos arios, son un cuerpo extraño.

Tulla, hasta el final, dará la cara por su nieto. Es más, tratará de adjudicarse ella toda la responsabilidad.

No al chico, a mí habrían tenío que meterme en chirona. Síseñor, fui yo quien le regaló primero el desordenador ese y luego la herramienta, hace dos Pascuas, porque ellos, los pelones, habían amenazado personalmente a mi Konradchen. (…) Enseguía después del cambio la compré en el mercao ruso.

No es extraño que la novela haya levantado tanto revuelo. Grass ha sacado un cadáver del armario y ha puesto sobre el tapete la inevitable relectura de periodo de la historia de alemania. Lo de menos, bien mirado, es la tragedia del Wilhelm Gustloff, porque ¿quién tuvo la culpa? El buque iba atestado de refugiados, es cierto, pero también llevaba tropas e incluso armamento (baterías antiaéreas, aunque inservibles por el frío), no adoptó ninguna medida de seguridad de las posibles (marchar en ziz-zag, apagar las luces de posición), situar botes antitorpedos en los flancos, etc. Marinesko no sabía sobre quien disparaba y es improbable que lo hubiera hecho de saber el pasaje que llevaba el barco. Por otra parte muchos de los muertos fueron causados por las cargas de profundidad que lanzó un acorazado alemán que llegó a la zona intentando cazar infructuosamente al submarino ruso e incluso muchos debieron morir destrozados por las hélices del buque, que maniobró imprudentemente por una zona plagada de náufragos…

Y tampoco es extraño que se le haya acusado de cierta postura conciliadora hacia el nazismo. No era sólo la vieja Tulla la que creía que muchas de las conquistas sociales del nazismo (incluida las campañas de "A la fuerza por la alegría") eran positivas. Ni tampoco Konny está sólo entre los más jóvenes a la hora de reivindicar la exoneración del nacionalsocialismo. La superabundancia de páginas neonazis y revisionistas en la WWW es pasmosa y son síntoma de un creciente interés por este tema "tabú".

CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»A Paso De Cangrejo (Günther Grass)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «A Paso De Cangrejo (Günther Grass)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

El dueño del secreto (Antonio Muñoz Molina)

Madrid 1974: el protagonista tiene un secreto que puede afectar al futuro de España y que no duda en contar.

No se puede negar que Muñoz Molina sabe escribir, que recrea el Madrid de 1974 con entusiasmo.
Sin embargo, creo que falla en el argumento, casi inexistente. El protagonista no hace otra cosa que moverse por Madrid, describir cómo era y enterarse de un secreto que no vacila en desvelar en cuanto tiene el público adecuado.

El autor repite todo el tiempo, en la voz en primera persona del protagonista, que no es culpa suya, que es algo que le pasa siempre; literalmente, no es capaz de guardar un secreto, es que no puede, no es responsable, claro que no.

Durante un buen montón de sus eternas páginas, el protagonista hace repetida enumeración de sus defectos, relatados con tanto detalle autocompasivo que llega a exasperar. Que si tiene tal afán de agradar que le lleva a hacer lo que cree que quieren o esperan los demás de él en lugar de lo que preferiría. En un momento dado dice “No sé llevar la contraria” y se conforma, no intenta luchar contra ello así como tampoco lo hace con su intento de soltar lo que sabe, llegando a enfurruñarse por la falta de interés de la persona elegida para contárselo, hasta tal punto que se ve obligado a hacerlo, por supuesto.

Después de chivar el secreto se siente enfermo de preocupación, se vuelve paranoico, viendo malas intenciones y conspiraciones por todas partes y tomando una decisión (cobarde) que al menos está en consonancia con la personalidad que ha estado mostrando durante toda la larga letanía de defectos.

El protagonista se recrea en la nostalgia de la juventud, de un pasado más “glorioso” que el presente, el único momento en que tuvo algo, vivió una aventura y estropeó su vida.

Aunque, como ya he dicho, el autor escribe bien y sabe ambientar su historia, para mi es un error que su protagonista tenga que dar tantas explicaciones y justificaciones para hacer lo que hace, que al final es una mera anécdota en la que consume más de cien páginas, consiguiendo además que no sólo no se compadezca al patético protagonista, sino que además caiga fatal; yo no he sentido la menor simpatía por él, lo que ha contribuido a alejarme de lo que se relata y acabar la historia sólo porque es corta y para confirmar que el protagonista es tan lamentable como parece.

Viaje a la historia de la publicidad gráfica. Arte y nostalgia

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO:
CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»El dueño del secreto (Antonio Muñoz Molina)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «El dueño del secreto (Antonio Muñoz Molina)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

Los fronterizos (Peter Høeg )

 

Al cabo de varios años, Peter cuenta su reclusión en el Colegio Biehl junto a Katarina y August, lo que allí sucedió y las consecuencias.

La historia comienza en medio de la acción, con el protagonista haciéndose una pregunta y luego hablando del colegio en que se encuentra, de sus normas y costumbres.
Cuesta un poco situarse en lo que está contando, pero pronto es como formar parte del Colegio Biehl , de esos adolescentes con problemas mentales y de personalidad, prisioneros de unos adultos que les tratan como si los temieran, con una disciplina cuasi militar.

Contada a base de párrafos, casi todos bastante breves (también los capítulos) y en primera persona, Peter habla tanto de su vida en el colegio y los momentos en que conoce a Katerina y August, como de su pasado en diversas instituciones (es huérfano), de las normas que deben cumplirse y del presente (la historia se sitúa en 1971, pero el autor la escribe treinta años después), momento en que ha comenzado a escribir su vida, a reconciliarse con su pasado y a denunciar la fría maquinaria burocrática.

Los saltos en el tiempo (uno de los temas de la novela: tiempo lineal, tiempo cíclico), los cambios en la forma del narrador en referirse a sí mismo (yo, uno) y el exceso de datos son por momentos exasperantes y frenan el desarrollo de la historia, entorpeciendo y cambiando el ritmo, obligando a adaptarse casi de un párrafo a otro.

Al parecer, aunque no se dice en la contraportada (creo) la historia es autobiográfica, o eso sugiere el autor hacia el final. Quizá por ese motivo, ser tan personal, no se da cuenta de que sobra texto.

Si, conocer el funcionamiento de las instituciones mentales para menores en la Dinamarca de 1971 puede ser interesante (aunque se parezcan tanto a las de cualquier otro país en esa época, al menos por lo poco que he leído), pero llega un momento que la información llega a ser reiterativa, monótona (el autor insiste en hablar del tiempo, entropía, darwinismo, y acaba una y otra vez en los mismos conceptos), llegando casi a molestar y creando el efecto contrario al supuestamente deseado.

En cuanto a los personajes, están bien dibujados. Los adolescentes protagonistas, con sus terribles tragedias son muy humanos, cada cual con sus obsesiones, y la unión entre ellos se muestra sin que apenas necesiten hablar.
La relación que mantienen me recordó a la de los personajes de la película “Rebelde sin causa”: Peter y Katarina como una pareja y August como el hijo que necesita su protección, a quien anteponen incluso a ellos mismos.

La novela está bien escrita, cuenta hechos aterradores, tiene buenos personajes (te interesa lo que les pasa) y, sin embargo, se acaba haciendo larga, le sobran páginas. Quizá se debe a lo ya mencionado de que se trata de algo muy personal del autor, pero no ha acabado de convencerme.

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»Los fronterizos (Peter Høeg )»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «Los fronterizos (Peter Høeg )»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI