El dueño del secreto (Antonio Muñoz Molina)

Madrid 1974: el protagonista tiene un secreto que puede afectar al futuro de España y que no duda en contar.

No se puede negar que Muñoz Molina sabe escribir, que recrea el Madrid de 1974 con entusiasmo.
Sin embargo, creo que falla en el argumento, casi inexistente. El protagonista no hace otra cosa que moverse por Madrid, describir cómo era y enterarse de un secreto que no vacila en desvelar en cuanto tiene el público adecuado.

El autor repite todo el tiempo, en la voz en primera persona del protagonista, que no es culpa suya, que es algo que le pasa siempre; literalmente, no es capaz de guardar un secreto, es que no puede, no es responsable, claro que no.

Durante un buen montón de sus eternas páginas, el protagonista hace repetida enumeración de sus defectos, relatados con tanto detalle autocompasivo que llega a exasperar. Que si tiene tal afán de agradar que le lleva a hacer lo que cree que quieren o esperan los demás de él en lugar de lo que preferiría. En un momento dado dice “No sé llevar la contraria” y se conforma, no intenta luchar contra ello así como tampoco lo hace con su intento de soltar lo que sabe, llegando a enfurruñarse por la falta de interés de la persona elegida para contárselo, hasta tal punto que se ve obligado a hacerlo, por supuesto.

Después de chivar el secreto se siente enfermo de preocupación, se vuelve paranoico, viendo malas intenciones y conspiraciones por todas partes y tomando una decisión (cobarde) que al menos está en consonancia con la personalidad que ha estado mostrando durante toda la larga letanía de defectos.

El protagonista se recrea en la nostalgia de la juventud, de un pasado más “glorioso” que el presente, el único momento en que tuvo algo, vivió una aventura y estropeó su vida.

Aunque, como ya he dicho, el autor escribe bien y sabe ambientar su historia, para mi es un error que su protagonista tenga que dar tantas explicaciones y justificaciones para hacer lo que hace, que al final es una mera anécdota en la que consume más de cien páginas, consiguiendo además que no sólo no se compadezca al patético protagonista, sino que además caiga fatal; yo no he sentido la menor simpatía por él, lo que ha contribuido a alejarme de lo que se relata y acabar la historia sólo porque es corta y para confirmar que el protagonista es tan lamentable como parece.

Viaje a la historia de la publicidad gráfica. Arte y nostalgia

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»El dueño del secreto (Antonio Muñoz Molina)»
ENLACE DE DESCARGA:
ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «El dueño del secreto (Antonio Muñoz Molina)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI