Poderes terrenales (Anthony Burgess)

Cuando decide uno enfrentarse a semejante tomo es porque, conociendo al autor, tiene al menos la esperanza de pasar un buen rato.

Burgess, como todo el mundo, tiene ratos en que se demora en la contemplación y exorcismo en bromas de sus fantasmas personales, pero las más de las veces habla con la voz de todo el género humano, tratando de acercarse a los delirios y las preocupaciones que jalonan la historia como un hilo continuo.

En Poderes Terrenales, Burgess une y separa a la vez la historia personal de un hombre que no conoce a su familia y lucha contra el demonio y la de un papa que va a ser santo. Se trata de una historia de ambición, de voluntad y de constante desatino en la que lo ridículo se convierte poco a poco, razonadamente, en perfectamente lógico a medida que evoluciona el mundo y las personas. Sólo los recalcitrantes, los que mantienen a toda costa su idea inicial, van quedando superados sin saber ellos mismo, ni los demás, so son simples restos de naufragio y los únicos pilares sobre los que se mantiene la cordura del mundo.

La pregunta perpetua no es ya si Dios existe, sino qué hace en el caso de existir, y su condición moral desde el punto de vista de las personas religiosas, aunque no siempre creyentes.

El libro es un contante revoltijo de conocimientos inútiles que se convierten en ornamentales, de citas apócrifas o no tanto, y de acercamientos a la realidad que queda cuando los santos, no sólo los del cielo, se bajan de las hornacinas.

El narrador, que bien pudiera ser un trasunto del autor, cuenta su homosexualidad como si hablase de la caspa, un problema social que a él personalmente no le incomoda mucho pero que le causa problemas con los demás. A partir de ahí, su familia, eterno apoyo y constante problema, es el eje sobre el que pivota la historia, con una conclusión aparentemente desoladora: que a Dios, si existe, le gusta estar en guerra.

Vale la pena el tiempo que consumen sus mil y pico páginas.

 

www.javier-perez.es

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»Poderes terrenales (Anthony Burgess)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «Poderes terrenales (Anthony Burgess)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

El ayudante del verdugo (Mario Lacruz)

Como siempre que se acerca uno a este autor, se encuentra un punto de vista original y distinto, no del todo español ni del todo extranjero, no del todo antiguo ni del todo contemporáneo.
En el ayudante del verdugo, Lacruz nos habla del proceso de corrupción de dos hombres en busca de dinero y reconocimiento. Uno de ellos, el empresario, empieza con pequeños trapicheos y lentamente va ascendiendo en la escala económica sin conseguir nunca del plenamente ascender en la escala social, como él quisiera. El otro, que es a al vez el narrador, es su abogado, y ce también mejorar su posición a medida que mejora la de su patrón pero sin llegar a lograr que su vida se estabilice.
Por tanto, estamos ante dos personajes que aparentemente triunfan, pero en todo lo que no es exactamente lo que desearían y, pro tanto, siguen adelante con mayor ansia en una búsqueda casi desesperada, o resignada, del camino que les lleve a una satisfacción más allá de la aparente.

En este libro se nos habla un poco de todo lo que fue la España del desarrollismo: estraperlo, falta de escrúpulos, tráfico de influencias y pequeñas dosis de miseria que, por su larga duración, acababan impregnando por completo la vida y el país.
El ayudante del verdugo es el personaje gris y miserable que se enriquece con las ejecuciones sin siquiera acabar de dar la cara. Y en esa fatiga crónica de caminar en círculos aunque se suba la montaña se desarrolla un libro con fragmentos líricos y trasfondo casi naturalista, iniciado y concluido en una cena de homenaje que el homenajeado paga, y en una condecoración comprada a fuerza e sobornos ridículos.
Un libro de sensaciones más que de historias.