Olav Audunssoen, Sigrid Undset

Vasta novela his­tórica, en cuatro volúmenes, de la novelista noruega Sigrid Undset (1882-1949). En la Noruega semibárbara del siglo XIII, presa del conflicto entre los dioses paganos, aún próximos, y la doctrina nueva del cristia­nismo, se desarrolla la existencia turbulenta del héroe y de su familia.

Olav ama desde su infancia a Ingunn, la hija menor de Steinnfin, junto al que vive como hijo adoptivo; ambos niños se creen prometidos el uno al otro, y se rebelan contra las de­cisiones del clan y del mismo Steinnfin al morir, que sacrifican el amor de los jóvenes. Ingunn se entrega a Olav, cuando ambos son todavía casi unos niños.

La Iglesia se apre­sura a apaciguar los odios que crecen cuando Olav, complicado en una querella con un borracho del clan, le mata y se ve obligado a huir, fuera de la ley. Ingunn le espera durante dos años; no le vuelve a ver más que una sola vez, cuándo regresa, a escondidas, durante algunos días a Berg.

Luego la espera vuelve a empezar. Y una noche, por sorpresa, por debilidad, Ingunn es infiel. Cuando Olav está a punto de regresar, va a nacerle un hijo; ella defiende su falta. Olav, destrozado su amor, herido su honor, no la repudia, adoptará al niño, que pasará por hijo suyo.

Pero el rival se opone, y Olav, en un duelo, le corta la cabeza de un hachazo y abandona el cuerpo en la cumbre solitaria, en medio de las nieves, donde se ha realizado el combate. El niño nace y es confiado a unos amigos, mientras Olav, huyendo de la justicia de los hombres y del perdón de la Iglesia, arrastra a Ingunn al exilio.

Regresa con ella veinte años des­pués; en su país, en el que sus tierras han sido abandonadas, no quedan más que un loco y un enfermo, de una familia que ha sufrido las más crueles desgracias. Ingunn es la esposa, humilde y dulce, pero vencida por el recuerdo de su falta.

Olav la ama, es bueno con ella, pero la existencia de la pareja se desarrolla triste. Cuatro hijos les han nacido, tres de ellos muertos antes de ver la luz del día. Olav ha devuelto a In­gunn su hijo Eirick y lo ha adoptado. Pero su alma está bajo el peso del crimen co­metido, que no ha expiado y que le man­tiene alejado de Dios.

Un silencio repleto de angustiosos secretos pesa sobre la casa. El nacimiento de una pequeña agota a Ingunn; Olav cuida cariñosamente a su esposa, paralítica de ambas piernas, que sin fuerzas ya, ha perdido su antigua be­lleza. Uno y otro se declaran sus faltas. Olav quisiera acusarse a la justicia, encontrar el perdón de Dios, pero Ingunn le retiene.

Y Olav busca en el pecado el olvido de sus tormentos. Pero Ingunn muere, y el crimen lejano, justificado por la moral y las cos­tumbres paganas, irremisible al mantenerse oculto según la ley de la Iglesia, tor­tura el alma ruda de Olav, que se debate entre la pasión y la fe, entre la naturaleza y la gracia.

Envejece entre el respeto temeroso de los suyos, cada vez más ence­rrado en sí mismo, más secreto, más altivo. Y otros amores, otras locuras, otros críme­nes, se suceden en torno al anciano. Las jóvenes pasiones, el ardor y la belleza de la vida que comienza para otros con su eterno encanto, forma un patético contraste con el silencioso sufrimiento de Olav.

Su pública confesión pone fin a las intrigas que han llenado toda su existencia, y Olav pue­de al. menos morir reconciliado con Cristo, si no consigo mismo. En sus primeras no­velas, Sigrid Undset describía la mujer de nuestros días, sus inquietudes, sus penas, sus debilidades, sus aspiraciones y su mi­sión, con una notable penetración psicoló­gica [Primavera, Jenny (v.), La edad feliz, Maternidades, etc.].

Impulsada por una necesidad interior que debía conducirla a la religión católica, profundiza esta autora, en sus grandes novelas históricas: Kristin Lavransdatter (v.) y Olav Audunssoen, en el oscuro pasado de la Edad Media nórdica, la evolución del alma pagana, conquistada por la naciente fe católica; analizando el drama religioso del individuo y del país.

Olav Audunssoen no pinta tan sólo la his­toria de un hombre o la historia de una familia, sino que hace revivir en un extenso y vigoroso relato, que tiene algo de «saga», toda una época y un mundo social y polí­tico olvidados.