[Notice sur Baudelaire]. Justamente célebre, entre los muchos prólogos de la literatura francesa, es este breve escrito que Théophile Gautier (1811-1872), en 1868, puso al frente de las Flores del mal (v.)» en la edición de las obras del gran poeta recién fallecido que él dirigió junto con Ch. Asselineau.
El pintoresco novelista de la Señorita de Maupin (v.) y del Capitán Fracasse (v.), el poeta romántico-parnasiano de la Comedia de la muerte (v.) y de los Esmaltes y camafeos (v.), que se había convertido en hábil y agudo crítico de arte, música y literatura, hace alarde con cariñosa intención de todas sus admirables cualidades de memorialista para dibujar la rara y sugestiva figura de su gran amigo.
Se aprecia aquí la misma seguridad en la evocación de ambientes y personajes que ya notamos en Los jóvenes-Francia (v.), pero refinada por los años y hecha más penetrante por la emoción. En páginas desprovistas de complicadas sutilezas y ricas de luminosa plasticidad, la persona de Baudelaire y su carácter de poeta están representados con tal acierto de tono, con tanta humanidad y con un sentido tan vivo de la realidad, como nunca pudieron hacer otros críticos, aunque fueran más refinados y profundos.
M. Bonfantini

