[Nibelungen im Frack]. Poema epicoburlesco en estrofas nibelúngicas, de Anastasius Grün (pseudónimo del conde Anton Alexander von Auersperg, 1806-1876), publicado en 1843.
Grün había escrito este poema para contestar a la acusación de haberse casado con una muchacha de la más alta y conservadora aristocracia con el único fin de abrirse camino en la Corte, donde era mal visto después de publicar las Excuriiones de un poeta vienes (v.). Con este poema quiso demostrar que no había perdido el ardor combativo ni las convicciones liberales de su juventud. Sin embargo, el volumen no tuvo éxito; el público no apreció el ritmo pesado de los versos medievales con que el autor quiso revestir un hallazgo ligero y superficial, desarrollado con gran barroquismo, que no era ni siquiera muy cómico.
A principios del siglo XVIII uno de tantos pequeños ducados de alemania, Sachsen-Merseburg, estaba gobernado por un duque Cristian II (1699-1731), que sentía una extraña pasión por el contrabajo. Grün parte de este hecho para burlarse de las ineptitudes de los gobernantes alemanes, que descuidaban sus oficios de gobierno para ocuparse en tonterías. La pasión del duque es exagerada y enriquecida por una gran cantidad de locuras que el autor le atribuye. Así pretende que el duque tuvo un enano y un gigante para tocar el instrumento, unas veces violín, y otras inmenso contrabajo; el gigante se había escapado del cuerpo de guardia de los granaderos de Federico Guillermo de Prusia, quien para recobrarlo declara la guerra al duque, con la orden precisa de que el gigante no sea herido en la batalla.
Pero el único que se presenta en el campo es precisamente el gigante: de ese modo la guerra es imposible que estalle. Por su parte, el duque domina una rebelión sólo con el sonido de su instrumento preferido. Del poema sólo queda el título, que se ha hecho proverbial.
C. Gundolf

