[Lalka]. Novela polaca de Boleslaw Prus (Aleksander Glowacki, 1847- 1912), publicada en 1890. Desde aquel observatorio de la vida social que es el periodismo, durante el período de trabajo orgánico que en Polonia siguió al fracaso de la rebelión de 1863, Prus tuvo manera de estudiar a fondo las diferentes clases de la sociedad polaca, de agitar ideas, diagnosticar males y sugerir remedios, tanto que pudo darnos en la novela Muñeca un cuadro completo de la vida de Varsovia en 1880.
Hecho extraño éste, en la historia de la literatura polaca, que generalmente escogió sus temas y su ambiente en la vida del campo, entre nobles y campesinos. La acción compleja y variada de Muñeca en el entrelazarse de ambientes diversos, tiene dos principales protagonistas: la ciudad de Varsovia y Estanislao Wokulski, un rico comerciante. Hombre casi de dos épocas, romántico y moderno, espíritu eminentemente práctico y al mismo tiempo idealista, clarividente e ingenuo, Wokulski refleja probablemente muchas de las cualidades y de las tendencias del mismo autor. Él gasta en vano reservas extraordinarias de energía e inteligencia sin poder romper la muralla de costumbres mentales y de prejuicios que separa la burguesía de la aristocracia.
Nudo central de la acción son los múltiples intentos de Wokulski para conquistar el amor de la condesa Isabel Lencka, a quien ama desesperadamente, a pesar de la estrechez de ideas y la mediocridad de conciencia de la joven aristócrata. Consigue atraer su atención, pero no despertar en la «muñeca» un verdadero sentimiento. Alrededor de los protagonistas la novela recoge otros numerosos personajes y enfrenta diferentes problemas: las relaciones entre aristocracia y burguesía; las rivalidades y contrastes entre los distintos elementos étnicos: polacos católicos y judíos.
La originalidad del pensamiento, el fino humorismo, una gran riqueza de observaciones exactas y agudas hacen de Muñeca la mejor novela polaca de costumbres del siglo XIX, verdadera epopeya de la vida de una capital.
C. A. Garosci

