Mundo Moral, Gasparo Gozzi

[Il mondo morale: Conversazioni della Congrega dei pellegrini]. Obra de Gasparo Gozzi (1713-1786), publicada primero por entregas en la «Gazzetta Veneta» (v.) e, inmediatamente des­pués, en 3 volúmenes por Colombani (Ve- necia, 1760).

El autor, en su intento mora­lizados recurre a, un «cuadro» análogo al del Decamerón (v.) y los Cuentos de Can­terbury (v.), imaginando que unos peregri­nos se reúnen para discurrir acerca de va­rios temas bajo la guía de una docta pe­regrina, que entra en escena presentando el primer capítulo de una novela alegórica propia, cuyos personajes son personifica­ciones de virtudes y vicios.

La Inocencia fue la primera en reinar en el corazón, parte noble del hombre. Las Pasiones intentaron echarla de allí. El Fraude inten­tó la empresa estimulando la curiosidad, engañando a Céfalos, la cabeza humana, etc.; y así durante once capítulos más. En el primer volumen nos son presentados los diversos caracteres de los vicios y de las virtudes, y las tendencias de las pasiones por las cuales es tiranizado el corazón. La novela, fastidiosa, está de vez en cuando interrumpida por alguna refle­xión o razonamiento por parte de los pe­regrinos, que unas veces aplauden y otras comentan la narración.

El discurso de un peregrino expone «el plan de una retórica para guiar a un jovencito a la elocuencia por medio de las pasiones», al paso que las versiones de los diálogos de Luciano, Prometeo (v.) y el Sueño (v.), obras hábi­les y agudas, rompen aquel tedio abruma­dor. La primera parte se cierra con un ín­dice de «explicación de nombres griegos que se hallan en la novela alegórica»: me­lancólico documento de la buena intención del autor de hacer a los hombres «si no bue­nos del todo, por lo menos mejores» y sin otro sistema que el que le dicta su «propia feraz fantasía».

En las otras dos partes, la novela alegórica se enriquece sólo con otras tres entregas; la parte más extensa está ocupada por un sermón en verso, imitación de la sátira de Horacio, publicado en 1763, junto con otros (v. Sermones poéticos), con varios razonamientos de peregrinos, en­tre ellos uno contra un ignorante compra­dor de muchos libros, y por la versión de otros seis diálogos de Luciano y de la Muerte de Adán (v.) de Klopstock. De esta última el traductor pone en evidencia, en­tre otras cosas, la sencillez de su estilo, con el uso de vocablos que revisten la pasión de nobleza y grandeza.

Entre las nume­rosas obras de Gozzi ésta es la más des­igual, pues acumula bien logradas traducciones con la interminable «monótona e insulsa» novela alegórica. Y a pesar de unir el propósito de Addison y Steele en el «Spectator» (v.) con el de Baretti en su posterior «Frusta Letteraria» (v.), no tuvo el éxito ni del uno ni del otro. Se la con­sidera, sobre todo, como preparación del «Osservatore» (v. ).

G. Pioli