[Mikrokosmos]. Obra filosófica del alemán Rudolf Hermann Lotze (1817-1881), publicada de 1856 a 1858. Contiene la exposición total de la concepción lotziana del mundo y considera todos los aspectos de la existencia humana.
Las ciencias naturales no pueden reconocer el mundo más que a través de las leyes de la mecánica. Pero la existencia de este universo mecánico sólo se hace comprensible con el presupuesto de Dios, que, a través del mecanismo universal, alcanza sus objetivos, o sea la realización del Bien, por lo que desde el principio ha dispuesto el mundo en orden a esta verdad. Así es como Lotze trata de superar el conflicto entre los resultados de las ciencias naturales y las concepciones idealistas del alma. El milagro, es decir, la intervención de Dios en el curso de los acontecimientos, se produce cada vez al principio de los grandes períodos universales. Sólo las leyes más elementales de la naturaleza son invariables, no las especiales. El mundo en el espacio y en el tiempo es sólo apariencia; está animado por almas individuales (mónadas de Leibniz); Dios, el ser supremo, ha de ser de naturaleza personal, pues la personalidad es la forma más elevada de existencia. Para Lotze la afirmación axiomática de que el ser más grande y de mayor valor no puede ser una mera idea, es una certidumbre inmediata.
La omnipotencia de Dios no queda limitada por la existencia de las verdades eternas; ésas no están creadas por Él, sino que son su «Wirkungsweise» (manera de actuar). Una comprensión del plano universal divino nos está prohibida. En esta obra se manifiestan particularmente las características del genio filosófico del autor, que une a un amplio conocimiento de las ciencias especiales una profunda comprensión de los problemas metafísicos. Sin embargo, ante las corrientes críticas y el positivismo de su época, su influencia quedó muy limitada.
O. Abate

