Mariana Pineda, Federico García Lorca

Romance popular en tres estampas. Obra teatral en verso del poeta y dramaturgo español Federico García Lorca (1898-1936), escrita en 1925, y es­trenada y publicada en Madrid en 1927 y 1928 respectivamente. Se abre con un breve prólogo en la plaza de Bibarrambla en Gra­nada, donde una niña canta el romance popular de Mariana: «¡Oh, qué día tan tris­te en Granada, / que a las piedras hacía llorar / al ver que Marianita se muere / en cadalso por no declarar!» La breve es­cena proporciona todo el ambiente de la obra. Mariana borda una bandera liberal para don Pedro de Sotomayor, su enamo­rado, conspirador y cabecilla de partido. Fugado de la cárcel, necesita un pasaporte que tiene Mariana, y ella encomienda a Fernando, jovencísimo y también enamo­rado suyo, la misión de llevárselo (Estampa primera). Tras unas escenas de Mariana y sus hijos, llega don Pedro a casa de Maria­na para reunirse con otros conspiradores. La llegada de Pedrosa, autoridad guberna­mental, obliga a éstos a escapar. Pedrosa, que conoce la conspiración y está enamo­rado de Mariana, le plantea el dilema de ceder a sus requerimientos amorosos y de­clarar o quedar detenida. Al no ceder, que­da ella presa en su casa (Estampa segunda). Mariana, condenada a muerte, se halla re­cluida en un convento. Hasta el último momento intenta Pedrosa vencer su obsti­nación. Fernando, su joven enamorado, in­tenta también persuadirla. Pero Mariana, alucinada y en un «delirio delicadísimo», sueña sólo en la llegada de don Pedro para morir junto a ella. Al saber que éste se halla en Inglaterra, se encamina a la muer­te con gran fe en el ideal, convertida ya ella misma en símbolo de la libertad (Es­tampa tercera).

Mariana Pineda es una de las primeras obras dramáticas de García Lorca y en ella aparecen, por encima de pequeños defectos, las extraordinarias con­diciones de su autor. Hay momentos en que parece producirse un leve desequilibrio en­tre el carácter de la acción y el tono lírico de algunas escenas. Las canciones infan­tiles, el romance de la muerte de Torrijos y el romance de toros («En la corrida más grande / que se vio en Ronda la vieja», en la Estampa primera), incluidos en el drama, son poemas de gran valor. La obra ha sido traducida al francés y al italiano.

A. Comas