Lucía de Lammermoor, Gaetano Donizetti

La citada ópera de Gaetano Donizetti (1797-1848) fue estrenada en Nápoles en 1835. El libreto, de Salvatore Cammarano (1801-1852), sigue fielmente la acción de la novela, variándola solamente cuando es ne­cesario para las exigencias de la repre­sentación escénica.

Por ejemplo, Ravenswood, en vez de morir en las arenas mo­vedizas, se mata ante el cadáver de Lu­cía. La trama, con su fuerte tono melo­dramático, encuentra en Donizetti acentos líricos de sosegada distensión melódica e imprevistas figuraciones dramáticas que for­man el contraste a través del cual vive y cobra forma toda la ópera. El fragmen­to central es la gran escena de la locura («Ardon gli incensi») de la soprano, con obligado de flauta; aquí al virtuosismo de la intérprete corresponde una encendida expresividad de contenido dramático, co­mo raramente se encuentra en esta clase de piezas vocales, que en la ópera no sue­len tener otra función que la de permitir una exhibición de virtuosismo.

No menos célebres son las arias «Tombe degli avi miei», el duetto «Sulla tomba che rinserra», con el final del primer acto, «Verranno a te sull’aure», y el magnífico sexteto «Tu che a Dio spiegasti rali», que cierra el último acto. Es la ópera más popular de Donizetti. No solamente es considerada co­mo su obra maestra, sino también una de las óperas más fuertes y ricas del período romántico preverdiano.

E. M. Dufflocq