Los Maia, José María Eça de Queiroz

[Os Maia]. Novela del no­velista portugués José María Eça de Queiroz (1845-1900), publicada en 1880.

Pedro de Maia, descendiente de una antigua fa­milia del Duero, entregado a la vida liber­tina de Lisboa, contra la voluntad de su padre se casa con una aventurera vienesa que frecuenta los sitios elegantes de la ca­pital junto con un ridículo y sospechoso sujeto, su presunto padre. A los pocos años huye la vienesa con un extranjero, llevan­do consigo a una hija y dejando al marido un hijo. Pedro de Maia se mata, y el hijo, Carlos Eduardo, es educado por el abuelo, quien no ceja de buscar a la nuera para arrancarle la nieta; hasta que se entera de la muerte de la niña. Carlos Eduardo se doctora en medicina y vive con su abuelo, en una gran casa, atendiendo a un magní­fico consultorio en Lisboa. Pronto se con­vierte en el ídolo de las mujeres y de la sociedad elegante, manteniendo una línea digna y noble en su existencia. Después de varias aventuras fáciles se encuentra a una mujer que aparece como esposa de un rico brasileño. Entra en contacto con ella por razones profesionales y la conquista, mien­tras el marido se halla en el Brasil. Llega éste y, enterado de la intriga, revela a Carlos que María Eduarda es sólo su aman­te y que gustoso se la cede.

La revelación hiere el orgullo del joven y entonces María Eduarda le cuenta su vida: hija de una mujer mundana, educada en un colegio, tuvo una hija de cierto oficial inglés, muer­to en vísperas de su boda. Vivió en la mi­seria, en Londres, hasta que para salvar a la hija aceptó las proposiciones del brasi­leño. María es, por lo tanto, una víctima del destino y Carlos la quiere más que antes y decide casarse con ella. Un amigo de Pedro de Maia descubre que ambos son hermanos, ya que la hija de la vienesa no había muerto, sino que fue ocultada a las pesquisas del abuelo. Carlos queda aniquilado; marcha a casa de su amante para confesarle todo, la encuentra en la cama y la posee de nuevo: es el incesto consciente. Por fin, logra dominarse y María Eduarda parte para París con la mitad del patrimo­nio de los Maia, mientras Eduardo em­prende un viaje de placer. Años después sabe que “su hermana se ha casado. La no­vela pertenece, como El crimen del Padre Amaro (v.) y El primo Basilio (v.), a la segunda manera del autor: un naturalismo superado con un ropaje estilístico y perso­nal que al reproducir la realidad brutal no renuncia a la fantasía y a una intervención pedagógica y satírica, que elude toda fór­mula. [Trad. española de Augusto Riera (Barcelona, 1904)].

L. Panerese