[Logic. The Theory of Inquiry]. Es el último trabajo importante (se publicó en 1938) del filósofo y educador americano John Dewey (1859-1952), en el cual se reúnen y desarrollan en ordenación definitiva las ideas contenidas en diversos escritos precedentes de lógica; en él está desarrollada dentro del campo lógico, y aún más propiamente metodológico, la tesis fundamental de toda la filosofía del autor, esto es, la tesis pragmática. Tampoco el método de investigación de las ciencias o de la filosofía debe, según Dewey, estar fundado sobre las normas abstractas, sino que debe serlo en función de los resultados, descubrimientos y aplicaciones prácticas a que puede conducir. Es bueno el método que, efectivamente, logra conducirnos a resultados buenos; cualquier otro método quedará irremediablemente descartado.
Este libro consta de cuatro partes. En la primera, «La materia de la investigación», después de haber aclarado cuál es la materia propia de la lógica y cuáles son las características que distinguen esta disciplina de todas las demás, Dewey habla de los presupuestos biológicos (los diversos sentidos y las facultades estrechamente conexas con ellas) y culturales (instrumentos, hábitos, tradiciones, creencias) de toda investigación; aquí señala la función fundamental que en esta última tienen siempre el instinto y el buen sentido; y concluye haciendo notar la necesidad vivamente sentida por el pensamiento moderno de una reforma radical de la lógica. En la segunda parte, «La estructura de la investigación», examina hasta sus mínimos detalles el proceso del pensamiento que, partiendo de las diversas experiencias fragmentarias, conduce a su interpretación superior en un sistema general; proceso que el autor ilustra con algunos felices ejemplos sacados de las ciencias y de la epistemología. La tercera parte, «Proporciones y términos», desarrolla una aguda discriminación del valor lógico de la proposición como expresión del juicio, y de la función simbólica del lenguaje respecto de la formación y la comunicación de nuestros pensamientos. La cuarta, en fin, «La lógica del sistema científico», que es quizás la más original de todas, es un estudio de los principales factores metodológicos con que están construidas las matemáticas, las ciencias de la naturaleza, las ciencias sociales y la filosofía del conocimiento (gnoseología y epistemología).
Dewey concluye observando que la lógica quizá constituye, hoy, el terreno más atrasado de toda la filosofía; el más viciado por preconceptos y teorías ya definitivamente sobrepasados. La lógica queda de este modo privada de su autonomía, y esto tiene un significado mucho más grave que. el de representar sencillamente un conjunto de teorías equivocadas. «Este fracaso tiene consecuencias extraordinarias: se fomenta el oscurantismo, promueve la aceptación de creencias a las que se ha llegado con métodos superados, y en especial tiende a relegar los métodos científicos de investigación, los únicos verdaderamente válidos, al campo •técnico especializado». La inspiración general del libro es la de un utilitarismo humanista, en el cual la misma lógica, árida y abstracta se transforma en algo prácticamente concreto, se diría casi tangible. El libro representa la mejor contribución de la filosofía americana, de la cual Dewey ha sido un ilustre representante al esclarecimiento de los difíciles problemas de la lógica.
A. Dell’Oro

