Lo Positivo, Manuel Tamayo y Baus

Comedia dramática en prosa del dramaturgo español Manuel Tamayo y Baus (1829-1898), estrenada en 1862 bajo el pseudónimo de «Joaquín Estébanez». La obra es una refundición de Le duc Job, de Laya, de mediano valor. Tamayo no con­cedía a esta obra mayor importancia, considerándola como un pasatiempo baladí. Con todo respondía a un tema muy vivo ya en la época del autor: el valor social del dinero, la sed del lujo, el predominio del interés sobre el sentimiento, «lo positivo», en suma. Cecilia, huérfana de madre, es la figura central de la comedia; frívola e interesada al principio acaba por convencerse de que lo que cuenta y pesa en esta vida es el amor sincero, la generosidad y el buen corazón. Rafael, su primo y enamorado, personifica estas virtudes; don Pablo, padre de Cecilia, fomenta en su hija la pasión por lo positivo, y el Marqués es el amigo de la familia, el hombre bueno y sensato que se pone de parte de Rafael. La vida misma, con su ejemplo vivo y doloroso, hace que Cecilia abra los ojos y el corazón al verdadero amor, al cual sacrifica de buena gana la vanidad y la opulencia. La protago­nista se persuade, al cabo de que «la feli­cidad no se compra con dinero», como sos­tiene uno de los personajes de la obra. Lo positivo, comedia endeble y convencional, fue, con todo, bien acogida por la oportuni­dad del tema; Tamayo insistió en él en Consuelo, en la que el mismo problema es tratado con mayor realismo y humanidad.