Lélia, George Sand

Novela de la gran narradora francesa George Sand (Aurore Dupin, 1804- 1876), publicada en 1833 y, completamente modificada, en 1839.

Lélia d’Almovar es un alma inquieta que sufre bajo el doble pesó de la inacción, contraría a su naturaleza, y del análisis psicológico, que enerva su espíritu. Es amada por Stenio, joven poeta, y corresponde a su amor; pero, por haber sufrido mucho en su primera juventud por causa de un amor desgraciado, no quiere entregársele. Entre Lélia y Stenio se entabla, pues, una lucha sorda, complicada además por los celos que el poeta siente de un nuevo y misterioso personaje, Trenmor, hombre de pasado aventurero y tenebroso, que ha logrado encontrar en el sufrimiento y en la expiación de sus culpas la serenidad del alma, y es el amigo y confidente de Lélia, la cual ha hecho de él su guía espi­ritual. Complicadas peripecias y tenebrosos amores se tejen entorno a la figura de la protagonista.

Un profundo hechizo emana de Lélia, e incluso lo experimenta un monje, Magnus, a pesar de considerarla una tentación demoníaca. Lélia, para encontrar la paz, se retira a un convento, y después de poco tiempo es nombrada abadesa, logrando infundir en sus monjas un espí­ritu verdaderamente cristiano. Stenio, que había seguido amándola y buscándola, la encuentra y consigue tener con ella una entrevista, por la cual comprende cuál era en realidad el sentimiento que Lélia expe­rimentaba por él, y al darse cuenta que lo que él creyó frialdad y aridez era amor, comprendiendo lo que ha perdido, se suici­da. Magnus, que encuentra el cadáver de Stenio, sigue obsesionado con la idea de que Lélia es una criatura diabólica, y suscita contra ella el odio y el anatema del mundo. Lélia es condenada a ser recluida en una cartuja, donde pasará sus últimos días haciendo penitencia. Cuando muere, su viejo amigo Trenmor la entierra a la orilla de un lago, frente a la tumba de Stenio. Esta novela, que pertenece al. primer pe­ríodo romántico de la actividad literaria de George Sand y en la cual, según su pro­pia confesión, la autora infundió un poco de su alma, consagró la fama de la escrito­ra, a pesar de que dio origen a violentísimas disputas de la crítica.

En la primera edi­ción Lélia muere en brazos de Magnus, sin haber logrado hallar un equilibrio a su vida inquieta; en cambio, la segunda edi­ción acusa la influencia calmante de .ami­gos literatos y artistas. Lélia ejerció un in­flujo notable no sólo en Francia, sino en toda Europa; con esta obra la «novela gó­tica» encontraba en el análisis psicológico una nueva expresión. [Trad. española por J. Tió y J. de Luna (Barcelona, 1843)].

C. M. Castelnuovo