Las Maravillas del Mundo Invisible, Cotton Mather

[The Wonders of the invisible World]. Obra del escritor norteamericano Cotton Mather (1663-1728), publicada en 1693. Pas­tor protestante, predicador y escritor de notable fama en su época, hijo de Increase Mather, también eclesiástico y presidente del Harvard College, tuvo una intervención notable en la formación espiritual de sus contemporáneos, así como en algunos sucesos sociales y políticos de Nueva Inglaterra y de su ciudad nativa, Boston, en una épo­ca posterior en pocos decenios a las pri­meras emigraciones.

Su fama se ha basado desgraciada e injustamente en los escán­dalos, procesos y feroces ejecuciones por brujería que ocurrieron en dicho período y, particularmente, en el episodio de Salem. En verdad, su única culpa está en haber creído lo que casi todos los de su época creían y haberlo tratado ampliamente en sus sermones y escritos: no para atacar a los presuntos reos (los cuales, por otra parte, muchas veces se confesaron y se creyeron a sí mismos reos), sino para co­rregir en lo posible las inclinaciones dia­bólicas, para sugerir la única cura que creía útil a las víctimas (o sea, la práctica de la religión) y para amonestar además a los jueces contra ciertos excesos como el de condenar a muerte a un acusado por la sencilla «prueba espectral» («spectral evidence»), es decir, la aparición de la pre­sunta bruja o brujo en los sueños de la víctima.

Ya en el volumen de las Memora­bles Providencias [Memorable Providences, 1689], encontramos un discurso suyo de 1681, anterior a la matanza de Salem, que se titula «Wonders of the Invisible World», y que es un breve tratado teologicomoral sobre brujería, sus orígenes y sus remedios. En 1693, después de una visita a Salem en la que había recogido material para su «Historia de la brujería y de los endemo­niados», y después de haber seguido de cerca los sucesos de los niños Godwin, de Boston, probablemente histéricos o epilép­ticos, publicó la primera edición, en 150 páginas, de sus Maravillas, de la que pron­to se hicieron en Londres varias ediciones muy ampliadas, y que iba acompañada por un apéndice escrito por su padre. Contiene un «relato de un crimen reciente cometido por un grupo de brujas en Suecia», que recordaba los casos más clamorosos ocu­rridos en Nueva Inglaterra. Esta obra, co­mo las demás del mismo género de Mather, sólo tiene ya un valor historicoanecdótico: bastante injusta y unilateralmente, cierta publicidad del siglo XIX quiso basarse en estos libros para atribuir a Mather la fi­gura de un fanático perseguidor de brujas.

C. Pellizzi