Lamentaciones, Edmund Spenser

[Complaints]. Con este título significativo, Edmund Spenser (15529-1599) publicó, en 1591, una colección de poesías impregnadas de profunda melancolía, y fundamentadas casi todas en el pesimista motivo de la desapa­rición, en el mundo, de las almas nobles, con el correspondiente triunfo de las almas bajas.

Este es el tema de las «Ruinas del tiempo» [«The Ruines of Time»], larga la­mentación sobre las ruinas de Verulamio, en la cual el genio de la ciudad llora, en conmovedoras estancias, la muerte de Sid- ney, pasando luego a indignadas reflexio­nes sobre el desprecio de la poesía por parte de los poderosos. El mismo tema en­contramos en las «Lágrimas de las Musas» [«The Tears of the Muses»], donde las nue­ve hermanas lamentan, una a una, el estado de degradación de la vida y de la literatura inglesa contemporánea: es típica la lamen­tación de Talía sobre las condiciones del teatro, donde se revela la incomprensión de Spenser por la evolución dramática de su tiempo que, con su turbulento tono popular y tumultuoso, ofendía su ideal de elevada nobleza. «Muiopotmos o el destino de la mariposa» [«Muiopotmos or the Fate of the Butterfly»] narra líricamente, con extraordinaria delicadeza y ligereza de co­lor, la historia de un espíritu alado, Cla­rion, que se lanza, enamorado de la belleza, al jardín de la naturaleza para captar todas sus delicias volando de flor en flor, hasta que cae presa de Aragnol, que le chupa la sangre.

Pero la más directa expresión de la melancolía y la indignación de Spenser en este período, la encontramos en su sátira, «Prosopopeya o narración de Mamá Hubbard» «[Prosopopeia or Mother Hubbard’s Tale»] en que detrás de una fachada de elo­gios ditirámbicos por la incomparable reina Isabel, se oculta una violenta denuncia de las bajas intrigas de la corte, del envile­cimiento moral, de la corrupción política, de la simonía y de la ineptitud del cle­ro, de la decadencia del espíritu caballeresco y sobre todo del gran abandono en que van cayendo las letras y las artes; el retrato del «valiente cortesano» en el cual es evi­dente la representación de Sidney, se opone al de la «mona» que imita las corrompidas costumbres extranjeras. Las Lamentaciones contienen también cuatro series de poesías místicas o alegóricas, dos de las cuales son traducciones del francés Joachim Du Bellay (la más notable «Las ruinas de Roma» [«The Ruines of’ Rome»]), una imitada del «Culex» (v. Apéndice virgiliano) de Virgilio [«Virgil’s Gnat»] y las «Visiones de la vani­dad del mundo» [«Visions of the World’s Vanity»] originales pero de escasa impor­tancia. El tono dominante en la colección es una elocuencia indignada o dolorosa que da al conjunto un aspecto más bien lúgu­bre, mucho más cercano al espíritu monó­tono del Medievo que a la vitalidad triun­fante del Renacimiento.

A. P. Marchesini