[L’initiation sentimentale]. Publicado en 1887, figura entre las más notables de las diecinueve novelas del escritor francés Joséphin Péladan (1859-1918) que forman el ciclo de «La decadencia latina» [«La décadence latine»] con que el autor se propone ofrecer un cuadro de las manifestaciones comunes del amor imperfecto, que él atribuye a la falta de la «hermosura sentimental» en el individuo. Sus héroes son los mismos de ¡Curiosa! (v.), la Princesa Paula y el alucinante y misterioso Nebo «maître des Forces», «maître des Mystères».
Esta vez el noviciado se desenvuelve en ambientes menos bajos, aunque no menos corrompidos: en un baile en el que el puro sentimiento del amor se resuelve en turbia irritación de los sentidos; en una «venta» a beneficio de una institución religiosa, donde asistimos a la «prostitución sacra» de grandes y pequeñas damas; en presencia de parejas legítimas e ilegítimas, en las que la costumbre y el cansancio han expulsado el amor, frente a personas exasperadas por sentirse demasiado amadas o por no serlo en absoluto, y así sucesivamente. Sin embargo, la conclusión es la que aquel hombre había intentado siempre: la princesa se enamora de Nebo, pero sus ofrecimientos se estrellan contra la impasibilidad, aunque vacilante, de su compañero, decidido a permanecer por encima de las pasiones, en una esfera de pretendida y abstracta espiritualidad. Esta novela fracasa no sólo por su intención declaradamente didáctica, sino — y sobre todo — por su estilo enfático y extremadamente presuntuoso, atiborrado de referencias eruditas y enunciados sentenciosos con que el autor, a quien no faltan las más altas y declaradas ambiciones, aspira a convertirse en dictador espiritual y reformador de las costumbres. En la famosa campaña de los plagios danunzianos, Enrique Thovez indicó numerosos, pasajes de este libro calcados en el Placer (v.).
D. Zerboni