La Historia de la Señorita Burgerhart, Betje Wolff

[Die Geschiedenis van Mejuffrouw Sara Burgerhart]. Novela epistolar de las escritoras holandesas Betje Wolff (1738- 1804) y Aagatje Deken (1741-1804), publi­cada en 1782. Sara Burgerhart, huérfana de padre y madre, es recogida en casa de su tía Susanna Hofland, una avara e hipócrita protestante ortodoxa que con su criada, siempre medio borracha, y dos correligio­narios, Cornelia Slimpelamp, también una hipócrita redomada, y su hermano Benja­mín, astuto y estafador, hacen insoportable la vida de la muchacha. Ésta, al cabo de tres años, huye de casa de su tía y se va a vivir con la excelente señora Buigzaam, con la aprobación de su tutor, el honrado Abraham Blankaart. En esta pensión, Sara entabla nuevas relaciones, entre ellas las de dos jóvenes: Guillermo Willes, juicioso aunque insulso, y el vanidoso Kootje Bruinier, quienes a la par se enamoran de ella y la solicitan por esposa. Pero la muchacha, que quiere disfrutar de su juventud, los rechaza, como también se opone a las pre­tensiones de Enrique Edeling, a pesar de que estima la inteligencia y el noble ca­rácter de éste. Un frívolo deseo de divertirse le hace aceptar la invitación del se­ñor R., un libertino cortés e ingenioso que la lleva a una villa que posee fuera de la ciudad y que, al ver fracasado su intento de seducirla, la encierra. Una aldeana pone en libertad a Sara, quien, a la mañana si­guiente, vuelve a la casa de la viuda Spilgoed. Tantas emociones la hacen caer en­ferma, y, -aunque las apariencias parecen acusarla, su tutor y la viuda creen en su inocencia; también Edeling está convenci­do de ello y de nuevo le ofrece el matri­monio, que Sara acepta entonces. Las obras de Richardson y Sterne inspiraron, cierta­mente, a las autoras de esta narración de la vida holandesa, en la que no se propusieron tan sólo describir las costumbres de aquel tiempo, sino criticarlas severamente, dirigiéndose en particular contra la aristocra­cia comercial degenerada y contra la hi­pocresía de los protestantes ortodoxos.

H. Henny