Juliano y Maddalo: una Conversación, Percy Bysshe Shelley

[Julián and Maddalo: a conversation]. Poema inglés de Percy Bysshe Shelley (1792-1822), publicado en 1824 en una co­lección de poesías póstumas. El poema fue escrito en 1818, después de una estancia en Venecia, durante la que Shelley fue hués­ped de su amigo Lord Byron, y está inspirado precisamente por las conversaciones que tuvieron lugar entre los dos poetas. Como el mismo autor explica en el prólogo, Juliano (Shelley) es un inglés de buena familia, apasionado defensor de la humana perfectibilidad; el conde Maddalo (Byron), un noble veneciano de gran ingenio, es do­minado en cambio, por el sentido de la vanidad de las cosas humanas.

Paseando una tarde, al anochecer, a lo largo de la orilla del mar, Maddalo hace algunas amargas reflexiones sobre la futilidad de las luchas, de las fatigas, de toda la vida humana que la muerte sumergerá en la nada. A las palabras de su amigo, Juliano contrapone su fe en los destinos del hombre. Al final de su con­versación los dos van a visitar un manico­mio. donde uno de los locos, que ha perdido la razón por un amor desafortunado, narra su historia. En esta obra, Shelley expresa, una vez más, los conceptos fundamentales de su pensamiento filosófico: fe ilimitada en el poder que las fuerzas del espíritu tie­nen sobre la mente del hombre; perfectibi­lidad de la naturaleza humana, que podría con un esfuerzo de voluntad alejar el mal y acercarse cada vez más a la perfección.

Este progreso es obstaculizado, según Shel­ley, por los prejuicios y las supersticiones de las que la humanidad sigue siendo es­clava (primera, entre todas, la religión) y que, por lo tanto, han de ser combatidas y eliminadas. Este substrato ideológico es la base de casi toda la obra de Shelley; sin embargo, aquí, en vez de llevar sus ideas a la elevada temperatura de su intenso liris­mo, el poeta parece buscar la fuerza per­suasiva en la sencillez de una conversación familiar, sostenida de todos modos en un elevado nivel artístico, al que contribuyen el calor de su convicción y la armoniosa belleza de los versos. La fantasía poética se afirma también entre el prevalecer de las ideologías: la descripción del ocaso purpúreo en la laguna de Venecia y de la tristeza que penetra todas las cosas cuando la llama del sol se ha apagado tras las Colinas Eugáneas es uno de los más hermosos y conocidos ejemplos de poesía descriptiva de Shelley.

S. Rosati