Judit de Welp, Angel Guimerá

[Judith de Welp]. Tra­gedia en tres actos y en verso del poeta y dramaturgo catalán Angel Guimerá (1845- 1924), estrenada el 23 de enero de 1884.

La emperatriz Judith, madre del rey Caries, se entrevista con su antiguo amante el con­de Bernart para que ponga fin a la guerra contra el Rey. El conde llega acompañado de su hija Brunegilda, que es reconocida por el Rey como el perdido amor que en­contrara en una lejana cacería; repudia a su propia mujer y pretende casarse con Brunegilda, que le corresponde. Pero Judith se opone a este matrimonio y ni al ente­rarse el Rey de que Bernart, su mortal ene­migo, es el padre de su amada, renuncia a sus propósitos. Judith intenta raptar a la hija del conde, pero el juglar Gisembert la salva. Entre tanto el rey Caries busca a Bernart para matarlo porque ha sabido que aquél intentó asesinarle en su propio lecho. Judith protege al conde y le pide, por to­dos los cielos, que impida el matrimonio de sus respectivos hijos. El Rey les descu­bre y Judith da un veneno a Bernart para que se suicide, pero en lugar de él lo toma su hija Brunegilda, que ha oído la revela­dora conversación entre su padre y la em­peratriz. El juglar Gisembert cuenta al Rey la antigua vida deshonrosa de su madre y Caries mata a Bernart ante la tumba de Brunegilda y en el preciso instante en que Judith le confiesa que el conde es su ver­dadero padre.

La fuerza dramática de la obra posee, a menudo, el ímpetu desolador de los grandes trágicos de la antigüedad. El destino incumplido y doloroso de los dos enamorados, Caries y Brunegilda, es algo más que un arrebato romántico, tiene el sello de los castigos de los dioses.

A. Manent