Isis, Giovanni Prati

[Iside]. Colección de poesías líricas de Giovanni Prati (1814-1884) publicada en 1878. Se incluyen en ella poesías de varias épocas; entre las más antiguas figuran el soneto «Lucía» del 1859, la poesía «Ad Alessandro Manzoni», de 1865, etc.; pero el conjunto de la obra puede considerarse como el canto del cisne de este poeta que fue el más inquieto y versátil del romanticismo italiano. El tormento que entorpecía y agi­taba la precedente colección Psique (v.) en esta obra aparece calmado y purificado en una sabiduría serena, desligada de las ilusiones y las pasiones del mundo: aislado y replegado en sí mismo, el poeta ha adqui­rido el sentido exacto de las cosas y de los propios límites, lejano y desilusionado, pero no triste: «ahora estoy aquí como un po­llino/al final de los caminos/apoyado en mi saúco/, y no busco novelas ni fanta­sías» [or son qui come un ciuco/in capo delle vie/poggiato al mió sambuco/, e non cerco romanzi e fantasie»].

El espectáculo de la vida, no obligando ya al poeta, re­vela sus aspectos extravagantes e incon­gruentes; surge un tono familiar y garbo­samente discursivo que caracteriza las composiciones satíricas de la colección: «Manlius», «Numeri», «Frammento oscuro», etc. La influencia de Heine empuja a Prati a aplicar este tono a la balada romántica; el hermoso y fantástico juego se hace con plena conciencia, y la narración, al ir avan­zando de una manera armoniosa y serena, se adorna de una sutil y no corrosiva ironía. Pero de la sabiduría surge una más alta revelación, e Isis descubre su rostro miste­rioso; por encima de la caduca vida de los hombres se desarrolla y se extiende inex­tinguible la infinita y cósmica vida de las cosas, en la cual el poeta desea disolverse. Y así, en la última y pequeña vigilia de los sentidos del poeta, florece el idilio sereno con el hada Azzarellina (v.), llegada de la India remota para acompañar al poeta en la última parte de su viaje mortal animán­dole con la dulzura de su canto. «Oh cuán levemente, oh cuán levemente se camina/ Y en pos de las notas del dulce canto» [«Oh come, oh come lievi si varea / dietro le note del do lee canto»]. En el mágico cír­culo trazado por el hada todo se renueva y se reafirma y funde: el amor, la vida, la poesía, la naturaleza universal; tocado por la varita de la dulce hada, en la poesía Encantamiento (v.), olvidándose de su pro­pia humanidad doliente, el poeta participa y se funde en la vida de la gran natura­leza. Y en el mito consolador de Azzarellina, o sea en la consolación de la poesía, se cierra la variada e irregular historia de la poesía de Giovanni Prati.

D. Mattalia