Huldren, Hans Ernst Kinck

Novela del escritor noruego Hans Ernst Kinck (1865-1926), publicada en 1892. Notable por su tono naturalista, que no representa más que una breve experien­cia en la actitud de Kinck, esta novela, una de sus primeras obras, recuerda, sin ser una imitación, la obra de Amalia Skram La gente de Hellemyr (v.), en la que se des­cribe una serie de individuos moralmente inferiores y degenerados. En esta novela, Huldren, el protagonista, es un ser débil, un desvalido, incapaz de forjar su propio destino. De muchacho es castigado por una culpa que no ha cometido, de mayor es tra­tado como un semiloco. Como consuelo de su desesperada soledad, Huldren encuentra a Gurina.

A este amor entre una mujer ya no muy joven y un hombre que ha vivido hasta entonces sin cariño, Kinck ha dedi­cado las páginas más bellas de su obra, lle­vada con un lirismo simple y contenido, que se eleva paso a paso en el curso del relato para reducirse, al llegar a la muerte de Gurina, a sus elementos más humanos y esenciales. Huldren se entera inesperada­mente de la muerte de Gurina, al pasar bajo su ventana una mujer que la ha velado toda la noche. Con la misma delicadeza y sobriedad de tacto, narra el autor la segun­da vida de Gurina, que después de muerta aparece en los sueños del pobre Huldren y proporciona así todavía un poco de luz y consuelo a su triste vida. Kinck escribe en un estilo conciso, a menudo monótono, fijan­do su atención no tanto en los actos de los hombres como en su capacidad de vencer las dificultades de la vida y tratando de poner en evidencia su irreflexivo temor a afrontarla.

A. Ahnfelt