Hototogisu, Kenjirõ

[El cuclillo]. Novela del escritor japonés Tokutomi Kenjirõ (1868- 1927), una de las más importantes de la literatura japonesa de vanguardia. Fue pu­blicada primeramente por entregas en el periódico Kokumin Shimbun, durante los años 1898-1899, y tras varias reimpresiones en un volumen consiguió, en 1927, la 127.a edición.

Tokutomi Kenjirõ ha querido sinte­tizar en Hototogisu (para los japoneses el cuclillo representa el amor profundo e indi­soluble) la lucha de las nuevas generaciones contra las duras costumbres tradicionales. Namiko, la bienamada hija del general Kataoka, a causa de las frecuentes ausencias de su padre, ha crecido bajo los continuos malos tratos de su madrastra. A los dieciocho años se casa con el barón Takeo Kawashima, teniente de marina, y el amor del joven marido, alegre y despreocupado, abre enton­ces a Namiko nuevos horizontes; nuevas ideas se abren camino, y la joven pareja, profundamente unida, vive feliz. Pero un día Takeo debe embarcar, y Namiko, al quedarse sola en casa del marido, ha de soportar las vejaciones de la suegra, mujer rígida y apegada a las antiguas tradiciones familiares. Enferma de tuberculosis, se tras^ lada al mar, donde encuentra a un antiguo pretendiente, Chijiwa, y éste, para vengarse de haber sido rechazado, declara a la suegra que la enfermedad de Namiko es contagiosa y peligrosísima.

En virtud de una ley en­tonces en vigor en el Japón, la madre hace divorciar a los dos jóvenes. Cuando el ma­rido vuelve, quiere rebelarse ante esta injusta decisión, pero mientras trata de reconstruir su felicidad estalla la guerra con China, y Takeo es llamado a filas. Namiko, desesperada, intenta suicidarse, pero es sal­vada por una monja y convertida al catoli­cismo. Un día el tren en el que viaja con su padre, se cruza con otro tren en el que viaja Takeo. Los jóvenes tienen solamente el tiempo justo de verse y de gritar sus nombres cuando los trenes vuelven a partir, separándoles, ahora para siempre. Namiko muere poco después y cuando Takeo en­cuentra junto a la tumba de su esposa al padre de ella, éste le abraza como a un hijo. El valor principal de la obra reside precisamente en esta conclusión, que estaba en abierta oposición con las reminiscencias feudales entonces vigentes en el Japón. En resumen, mientras las antiguas tradiciones oprimían la libertad del individuo y sus más caros afectos, en esta obra el amor triunfa sobre el tiempo, sobre las cosas, contra las leyes y las injustas tradiciones. El libro tuvo indirectamente una gran influen­cia sobre el moderno desarrollo de la men­talidad japonesa.

S. Nogami