Historias, Ammiano Marcelino

[Rerum gestarum libri]. Obra histórica de Ammiano Marcelino, escritor nacido en Antioquía, de noble familia griega, en la primera mitad del siglo IV d. de C., que participó activamente en los acontecimientos militares y en la vida política de su tiempo.

La obra, escrita en latín, como continuación de las Historias (v.) de Tácito, narraba, en 31 li­bros, los acontecimientos del imperio desde Nerva (96 d. de C.) a la muerte de Valente, en el año 378. Se han perdido los 13 primeros libros, que exponían la historia de 257 años, en forma algo más sucinta que en la parte que ha llegado hasta nuestros días; mucho más difusamente son expuestas las vicisi­tudes de los tiempos del autor, ya que los 18 libros conservados, que encierran mayor importancia que los perdidos, contienen la historia de 26 años. El libro XIV comienza con el año 353, en el que se inicia el reinado de Constancio, y alcanza hasta la muerte del César Galo (354). Con el libro XV aparece en calidad de César, Juliano, que representa la figura central de la narración hasta el libro XXVI; se describe su guerra victoriosa contra los germanos, sus expediciones en las Galias y Germania, los acontecimientos en Oriente y su sublevación contra el empera­dor Constancio, cuya muerte constituye el tema principal del libro XXI. Siguen las guerras de Juliano con los persas, su trágico fin, la paz deshonrosa concertada por su he­redero Joviano, y la muerte de éste. Según el propósito primitivo, aquí debía terminar la obra.

Pero estimulado por sus amigos y por el favor del público ante el que el autor leía la obra, decidió continuarla con la na­rración de los acontecimientos registrados en vida de los emperadores Valentiniano, Valente, Graciano y Valentiniano II; la obra termina con la muerte de este último en la batalla de Adrianópolis, en el año 378. Am­miano fue el único que se elevó muy por encima de los analistas, cronistas y biógra­fos contemporáneos y que intentó escribir una historia universal, abarcando con una visión de conjunto los acontecimientos de Oriente y de Occidente. La variedad de sus intereses geográficos, fisicomatemáticos, filosoficorreligiosos y sociales, aun rompien­do la línea de las narraciones, logró, sin embargo, mudar la fisonomía histórica de la obra, convirtiéndola en una composición enciclopédica.

Y, aunque ya era tradicional en las historias de la antigüedad el extenderse en digresiones sobre el carácter de los diversos pueblos (sarracenos, galos, tracios, egipcios y persas), lo que ofrece de totalmente nuevo y peculiar la historia de Ammiano es la investigación sobre los fenómenos cosmológicos (físicos, como la forma­ción de meteoros y cometas, o biológicos, como la formación de las perlas). Ello res­pondía a las exigencias críticas y a la con­ciencia del historiador de no escribir nada que no estuviese demostrado o documenta­do. Su método para conferir unidad a su historia, que lo es de la cultura y de la civilización romana en Oriente y Occidente, se basa sobre todo en una construcción simétrica de las partes; esta armónica dis­posición hace discernible su consciente tendencia a reducir a unidad la pluralidad de temas tratados.

C. Schick