Historia Natural de los Invertebrados, Jean Baptiste-Pierre-Antoine de Monet de Lamarck

[Histoire Naturelle des Animaux sans Vertèbres, préséntant les caractères généraux et particuliers de ces animaux, leur distribution, leurs classes, leurs familles, leurs genres et la citation des prin­cipales espèces qui s’y rapportent, précédée d’unei introduction]. Obra fundamental de Jean Baptiste-Pierre-Antoine de Monet de Lamarck (1744-1829), publicada en 1815-22. Ya en 1801 Lamarck había publicado un Système des Animaux sans Vertèbres, que él mismo considera como germen de esta obra de más amplios vuelos, cuya primera edición apareció en siete volúmenes (en 8.°); la segunda edición, en once volúmenes, fue publicada entre 1835 y 1845, con revisiones y adiciones de Deshayes y de Milne- Edwards.

En esta edición, el primer volu­men contiene una introducción y el tratado de los infusorios; el segundo está dedicado a los pólipos; el tercero, a los radiados y a los gusanos; el cuarto, a los insectos; el quinto, a los arácnidos, crustáceos, anélidos y cirrípedos, y los otros seis a los moluscos. El volumen undécimo contiene, además, un copioso índice analítico. En la introducción insiste Lamarck en las ideas ya enunciadas en la Filosofía zoológica (v.) sobre la pro­gresiva complicación de los organismos, su evolución y el orden natural de su apari­ción. Lamarck fue el primero en oponer las dos grandes divisiones de los vertebrados (peces, reptiles, aves y mamíferos) y de los invertebrados (todos los demás animales), distinción que todavía hoy se mantiene en vigor, aunque desde un punto de vista pu­ramente didáctico. Entre los invertebrados, de los que Linneo distinguía dos clases tan sólo — «insecta» y «vermes» —, establece Lamarck hasta diez clases, repartidas en dos grupos. Los «animales que no sienten», me­nos perfectos y más primitivos, en el orden natural de su clasificación, comprenden los infusorios (protozoos y rotíferos), los pólipos (pólipos cnidarios y poríferos), los radiados (medusas cnidarias y equinodermos) y los gusanos. Los «animales sensibles» compren­den los insectos, arácnidos, crustáceos, ané­lidos, cirrípedos y moluscos (los que hoy se llaman moluscos y los tunicados).

El mé­rito principal de esta obra, aparte de las descripciones de innumerables géneros y es­pecies, entre ellas muchísimas nuevas (sobre todo entre los moluscos), es la introducción de un sistema racional de clasificación de los animales inferiores, que se aproxima bastante al moderno, y la primera caracte­rización de muchos grupos sistemáticos grandes y pequeños. El grupo de los radiados (que comprende, por otra parte, formas muy lejanas entre sí, como las medusas y los equinodermos) es completamente nuevo. Asimismo son nuevos los grupos de los arác­nidos y de los crustáceos (distinguidos de los «insecta» de Linneo) y el grupo de los anélidos, que separa de los vermes linneanos. El grupo de los moluscos aparece en­tendido en un sentido más amplio que el dado por Linneo, que en ellos comprendía solamente a los cefalópodos; Lamarck reúne justamente los cefalópodos con los bivalvos y los gasterópodos y, aunque sin razón, con los tunicados. Los cirrípedos, que primera­mente fueron tenidos como una clase en sí, fueron después agrupados con los crustá­ceos por el propio Lamarck. Respecto al sis­tema de Linneo, éste de Lamarck representa un progreso más que evidente y constituye sin duda la base del sistema de Cuvier, que es, a su vez, el prototipo de los modernos.

L. Panarese