Historia Imperial y Cesárea, Pero Mexía

De Pero Mexía (14979-1551), fue la primera obra histórica de este escritor, ya mencio­nado por su Historia del Emperador Car­los V (v.). Dice en el prólogo que quiso con ella aprovechar a su patria en des­cargo del tiempo gastado en leer y enten­der diversos libros, no pareciéndole nada tan conveniente para ello como «alguna grande y verdadera historia», a seguido de lo cual hace ferviente loa de esta discipli­na por su contenido de hechos verdaderos.

Complemento de tal apología puede considerarse su famosa condenación de los libros de caballerías, que figura en uno de los capítulos del texto. Se propuso narrar «las vidas y hechos de todos los Césares, desde Julio César hasta el emperador Maximilia­no», sin olvidar los varones ilustres de cada reinado. Era empresa hasta entonces no intentada en España y de que con razón se vanagloria. Como puede suponerse, no es obra de indagación directa, sino compilato­ria? pero escogió bien sus fuentes — clási­cas, españolas, italianas y francesas — y las utilizó diestramente, aunque con el criterio de credulidad de que tan pocos se eximie­ron. Agradó la Historia al príncipe Fe­lipe, a quien dedicó la edición (1545), así como al Emperador, que por ella le hizo su cronista, y tuvo gran aceptación incluso fuera de España, como muestran sus tra­ducciones — latina, italiana, alemana, holan­desa y, probablemente, una francesa — que, con las reediciones en castellano, pasan de treinta. Fue proseguida por Varén de Soto — el continuador del «Sumario» del P. Ma­riana— hasta el emperador Fernando III, y así apareció en la edición de Madrid, 1655. Digamos ya que la obra de Mexía es de lectura bastante grata en su género, y que el autor la consideró, al parecer, como preparación y antecedente de su Historia de Carlos V.

B. Sánchez Alonso