Hipias Menor o de la Mentira, Platón de Atenas

Diálogo de Platón de Atenas (428/27-347 a. de C.). Sócrates discute con Hipias de Elis (v. Protágoras) sobre la cuestión de si es mejor Aquiles (v.) o Ulises (v.). Se diría que el primero, siendo veraz, es indudableblemente mejor que el segundo, astuto y mentiroso, pero, pensándolo bien, el men­tiroso que logra hacer creer las cosas como no son, debe poseer una gran habilidad: quien no es inteligente no puede mentir, o si miente, lo hace inconscientemente, por ignorancia. Sólo quien posee doctrina e in­teligencia está en las mejores condiciones para poder mentir, de ahí que no sea tan clara como primero parecía la distinción entre veraz y mentiroso, si el que puede decir la verdad conscientemente puede también conscientemente decir mentira. Hi­pias se rebela contra esta conclusión. Aqui­les, que es incapaz de mentir, es mejor que el falaz Ulises. Pero Sócrates replica que también Aquiles a veces miente; y si, como afirma Hipias, lo hace sin intención, por ello mismo es inferior a Ulises, que miente sabiendo y queriendo hacerlo. Y, en todo caso, quien peca deliberadamente es me­jor que quien peca sin querer, porque el primero posee indudablemente mayor inte­ligencia y mayor capacidad y tiene además la clara noción de lo que va a hacer, por lo cual tiene una neta superioridad sobre el otro, que es víctima de su propia ignoran­cia y falta de cautela.

La persona buena que posee un alma más poderosa y sabia está en mejor situación que ninguna otra para hacer el mal a sabiendas. Hipias re­chaza enérgicamente esta teoría; y el mis­mo Sócrates admite que tampoco él está muy convencido. En este diálogo, cuya au­tenticidad está atestiguada por una indi­cación de la Metafísica (v.) de Aristóteles, se hace una brillante burla de la presun­tuosa fatuidad y la inconsistencia dialéctica del célebre sofista de Elis. Pero también se puede ver una prueba indirecta de la teoría, sostenida por Sócrates, de que sólo se peca por ignorancia; en tal caso, dado pero no concedido por Sócrates, que al­guien, capaz de distinguir claramente, elija el mal, éste sería superior al ignorante, porque estaría en posesión de la ciencia. [Trad. de Patricio de Azcárate en Obras completas, tomo XI (Madrid, 1872) con el título Segundo Hipias o de la Mentira, y en el tomo IV de la reedición argentina (Bue­nos Aires, 1946)].

G. Alliney