Guía y Avisos de Forasteros que Vienen a la Corte, Antonio de Liñán

En Madrid (1620) se publicó esta obra, firmada por el licen­ciado Antonio de Liñán y Verdugo, de quien no se sabe nada más, hasta el punto de que algún erudito ha pensado que se trata de un pseudónimo que oculta a fray Alonso Remón, mercedario, autor de varias biogra­fías y numerosas comedias. La Guía es un diálogo entre un maestro en Teología y Ar­tes (con datos que convienen con los reales de Remón), un cortesano viejo y un recién llegado mozo. Los experimentados aconse­jan y guían al nuevo. Vemos desfilar una larga serie de curiosos tipos picarescos (fu­lleros, gorrones, arbitristas, busconas, in­ventores de oficios, viudas falsas, rufianes, etc., etc.) diseminados en los avisos que, en número de ocho, aconsejan al forastero sobre diversos temas (cómo debe escoger posada, cómo debe elegir amigos, qué ca­lles debe frecuentar, en quién debe poner la diligencia de sus negocios, cómo debe huir del ocio y entretenimientos, a quien debe evitar, cómo debe cuidar a sus hijos si los trae consigo y cómo ha de repartir su tiempo y cumplir sus ocupaciones cristiana­mente). Repartidas entre los avisos, figuran catorce novelas breves (novela y escar­miento), la mayor parte picarescas, que glosan ejemplarmente sucesos relacionados con las costumbres cortesanas. El linaje boccacciano está bien claro y son precisas las influencias de Salas Barbadillo y de las Ejemplares cervantinas. El afán moralizador priva muchas veces de fluidez al relato, pero la’lengua empleada es siempre clara, tersa, sin complicaciones ni alardes de nin­guna clase, lo que ha hecho ver en el autor un enemigo del culteranismo y conceptismo. El libro finaliza con una larga enumeración de las iglesias y casas de oración existentes en Madrid en su tiempo. La Guía ha sido reeditada modernamente (1923) por la Real Academia Española.

A. Zamora Vicente