El tema de Medea, de Jasón y del vellocino de oro fue tratado por el gran poeta y dramaturgo español Lope de Vega (1562-1635) en su obra El vellocino de oro, publicada en la Parte XIX de sus comedias en 1623. Se trata de una obra muy breve, sin división de actos (aunque algún crítico la haya dividido en dos), que sigue la narración de Ovidio (Metamorfosis, libro VII), sin aportar nada al tema, excepto la calidad de su versificación y de su estilo. Fue representada en Aranjuez el día 15 de mayo de 1622, durante las fiestas organizadas para festejar el cumpleaños del rey Felipe IV (día 9 de abril). Esta fiesta tiene doble significación histórica y literaria. El mismo día se representó por primera vez La Gloria de Niquea (v.) de Villamediana y tanto de esta representación como de la de Lope se nos han conservado dos relatos, uno en prosa y otro en verso, obra de don Antonio de Mendoza, poeta y amigo de Lope. La representación de Lope terminó con el incendio del teatro, de lo que nació la leyenda de que había sido provocado por el conde de Villa- mediana para poder salvar a la reina María Luisa. Dentro de la literatura española han tratado el tema de Jasón y de Medea y la leyenda del vellocino: Calderón de la Barca en su obra Los tres mayores prodigios; Francisco de Rojas en Los encantos de Medea; existe además una obra anónima (se trata con seguridad de una traducción) con el título El vellocino de oro conquistado.

