[Der Monismus ais Band zwischen Religión und Wissenschaft]. Conferencia dada en 1892 por el biólogo Ernst Haeckel (1834-1919) y publicada después. Según Haeckel el «monismo» pertenece al grupo de los sistemas filosóficos panteístas y mecanicistas.
Afirma la unidad de la naturaleza orgánica e inorgánica; no existe una diferencia esencial entre el reino de las plantas, el de los animales y el de la humanidad; las mismas leyes valen para todas las regiones de la naturaleza. El hombre no ocupa ninguna posición específica en el mundo; no es otra cosa que el último anillo de una larga evolución; y esta afirmación es válida tanto para su cuerpo como para sus actividades psíquicas, incluso la conciencia, las cuales no son otra cosa que funciones del cerebro. El problema psicofísico fundamental es sólo un caso especial del problema de la relación de la materia con la energía. Un conocimiento más profundo de la esencia de la materia y de la fuerza nos permitiría comprender también como la sustancia puede sentir, desear y pensar. Un alma independiente y autónoma, como cree conocerla la filosofía dualista, no existe;. por lo tanto, no existe tampoco una inmortalidad individual, sino sólo la inmortalidad en el sentido de la conservación de la materia, y de la energía del sistema nervioso central. Es tan inimaginable un alma no unida a un cuerpo, como una materia inanimada.
De todo el Cristianismo, el monismo reconoce sólo su ética, que es el perfeccionamiento de los instintos éticos ‘ sociales ya existentes en el reino de los animales. Dios es la «suma de todas las fuerzas de la naturaleza», y, por lo tanto, parte integrante de la naturaleza misma. Será cometido del conocimiento monista de la naturaleza ~y especialmente de la teoría de la evolución en ella implícita el esclarecimiento y profundización del concepto de Dios. Pero queda excluido en absoluto el concepto de un Dios personal en el sentido del monoteísmo; a pesar de esto. Haeckel rechaza la acusación de ateísmo. El monismo haeckeliano es, por un lado, una síntesis del materialismo metafísico de Moleschott, Vogt, etc., y, por otro lado, una elaboración filosófica de los motivos fisiológicos de la teoría de la evolución.
O. Abate

