El Matador de Osos, Andrejs Pumpurs

[Lácplesis]. Poema historicomitológico del escritor le­tón Andrejs Pumpurs (1841-1922), sugerido por la leyenda del héroe que, abandonado desde pequeño en el bosque, fue amaman­tado por una osa y heredó sus largas y pe­ludas orejas, fuente secreta de su fuerza sobrehumana. Fue llamado Lácplesis (v.), es decir, rajaosos, desde que, adolescente, dio pruebas de poder partir en dos a una fiera; y se convirtió en héroe, empeñán­dose en la lucha por el bien de su tierra, .siempre invencible, hasta que herido en las orejas por un astuto adversario, hijo de una bruja, perdió su mágica fuerza, pero continuó la lucha y cayó junto con su enemigo en el Dáugava, donde los dos cuerpos abrazados aparecen en la super­ficie cuando la noche profunda cae sobre las turbulentas aguas. Pumpurs fundió esta leyenda con otras en una intriga románti­ca de su invención que transcurre en el siglo XII, durante las luchas contra la Or­den Teutónica.

Así Lácplesis, el niño per­dido, es adoptado^ por un rey y, en lucha con el Caballero Negro, que simboliza al enemigo, se convierte en héroe nacional. En el lago de Burtnieki yace sumido el castillo de Luce, que reaparecerá (según narra una leyenda popular) cuando sea li­berado por un héroe de excepcional valor. Lácplesis ha de trasladarse al castillo su­mergido para aprender todas las ciencias que allí custodia el rey Burtnieks, sabio padre de Láimdota. Pero antes de alcan­zarlo, el joven héroe ha de permanecer en el castillo de Aizkraukle, donde encuentra a la fogosa Spídola, aliada del infierno. Lác­plesis, aunque víctima de la fascinación de Spídola, escapa, mientras ella, para vengarse, recurre a todas las fuerzas oscuras e incita a Kángars, el ambicioso traidor, a atacar a Lácplesis. Éste hace surgir el castillo de Luce, devuelve el reino a Láim­dota, pero, antes de que se case con ella, interviene Spídola con sus magias, rapta a Láimdota y obliga a Lácplesis a largas peregrinaciones y luchas en busca de su ama­da. Pero Lácplesis se libra de las artes má­gicas de Spídola y reconquista a Láimdota.

El poema termina con la trágica lucha en­tre el héroe letón y el Caballero Negro, a quien Kángars reveló el secreto de la fuer­za invencible de Lácplesis; al perder la oreja, éste no puede dominar al enemigo y desde la orilla del Dáugava, donde comba­ten, caen ambos en la sima. La visión noc­turna de los espectros abrazados que apa­recen sobre las aguas, despierta en el pue­blo la esperanza — dice el poeta — de que Lácplesis vencerá al fin y su adversario caerá para siempre en el sombrío fondo del río. El poema inspiró a su vez el dra­ma Fuego y noche (v.) de Jánis Rainis (1865-1929).

M. Rasupe