El Hipócrita, Pietro Aretino

[L’Ipocrito]. Comedia en cinco actos de Pietro Aretino (1492- 1556), escrita entre fines de 1541 y prin­cipios del 1542. Ni el personaje que da nombre a la comedia ni el reconocimiento de los hermanos gemelos separados desde su nacimiento, sobre motivos de Plauto, sojuzgan la libre inventiva del dramaturgo. Liseo es padre de cinco hijas, dos de las cuales, Porfiria y Tansilla, están ya pro­metidas con dos jóvenes: Prelio y Artico. Pero éstos se hallan hace ya muchos años en países lejanos, y Liseo decide dar otros maridos a sus dos hijas, si sus prometi­dos no se presentan aquella misma tarde, pues por las muchachas suspiran otros dos jóvenes: Corebo y Tranquillo. Mientras tanto, Zefiro ama a Annetta, otra hija de Liseo, y decide darle a conocer sus senti­mientos, para lo cual halla eficaz ayuda en el Hipócrita.

Este personaje, en efecto, ha­ciendo profesión de santidad y de caridad, halla manera de meterse por todas partes, de ser bien acogido por todos y llenar de este modo, casi sin que los demás lo ad­viertan, su panza y su bolsa. Zefiro, por medio del Hipócrita, recibe confirmación de que es correspondido y decide casarse con Annetta. Pero, mientras tanto, llegan los novios de Porfiria y de Tansilla que hallan en su lugar a los dos rivales. El po­bre Liseo ya no sabe qué hacer, pero tam­bién encuentra ayuda en el Hipócrita, que le aconseja no se preocupe por nada y lo tome todo a risa. Así, entre continuos y có­micos cambios de personalidades multipli­cados por la llegada de Brizio, hermano gemelo de Liseo, a quien toman por Liseo sus familiares, y viceversa, prosigue la co­media que, como era de suponer, termina del mejor modo posible. Porfiria, para guar­dar fe a su prometido Prelio y no hacer traición a su nuevo enamorado, Corbero, quiere suicidarse; pero Prelio, bien acon­sejado por una hechicera, renuncia a Por­firia y se casa con Sveva, hermana de ella. También Tranquillo renuncia a Tansilla por Agnicia, hermana de ésta, mientras Ze­firo y Annetta están ya de acuerdo y Liseo reconoce finalmente a su tan buscado her­mano Brizio.

En ésta como en las demás comedias de Aretino: El herrador (v.), La cortesana (v.), La Talanta (v.) y El Filó­sofo (v.), la imitación del teatro clásico es menos rigurosa de lo que corrientemente en la comedia culta del siglo XVI. Aretino, ingenio libre y vivaz, pone mucho de su carácter satírico y original en los tipos y en las figuras representadas, y abre la tra­dición cómica a una inventiva novelesca.

E. Allodoli