El Héroe, Santiago Rusiñol

[L’heroi]. Drama en tres actos del pintor, comediógrafo y novelista catalán Santiago Rusiñol (1861-1931), es­trenado el 17 de abril de 1903. Es la historia de una familia de modestos tejedores, cuyo hijo mayor vuelve de una guerra colonial con el título de «héroe». El pueblo cree que es un cargo muy importante y lo aclama. El sargento le da así la bienvenida: «…él es de aquella madera, de aquella fuerte madera que antes muere que sucumbe o antes cae que fallece de fallecimiento he­roico». El «héroe» cuenta sus hazañas y el Ayuntamiento le premia con el regalo de un sable. Pero, en vez de volver a su an­tiguo trabajo de tejedor, bebe, juega, dor­mita y conquista a Carme, la novia de su hermano Andreuet, y a Mercé, esposa del obrero Joan. Al fin se casa con Carme y le promete cambiar de vida, pero el Clapat, su compañero de juergas, le disuade y el «héroe» vuelve a emborracharse. Joan le echa en cara sus brutalidades y su amistad furtiva con Mercé; el interpelado pretende agredirle, pero Joan, aprovechando la de­bilidad del beodo, lo mata hiriéndole en la cabeza con el sable. Con esta escena de gran dramatismo concluye la obra, cuya sarcástica comicidad es fruto del choque de dos mundos inconciliables: el mundo de lo fantástico y lo sublime en que vive el «héroe» y el mundo cotidiano y monó­tono de los tejedores del pueblo. Ambos no pueden entenderse porque hablan dos lenguajes distintos: el del «héroe», oratorio y salpicado de expresiones exóticas, y el de sus coterráneos, vulgar, pero lleno de sentido común. La obra, aunque sea una sátira implacable, tiene, en el fondo, una intención purificadora.

A. Manent