De la Materia Médica, Pedanio Dioscórides

Esta obra de Pedanio Dioscórides, compuesta en el siglo I d. de C., com­prende la relación de una serie de pro­ductos farmacéuticos de origen casi siem­pre vegetal y animal, para cada uno de los cuales indica el procedimiento de prepara­ción, las indicaciones y el origen de las materias primas para producirlos.

El pri­mer libro pasa revista a las especias y a diversas sustancias vegetales (aceites, un­güentos, etc.); el segundo comprende la serie de productos farmacéuticos tanto ve­getales como animales (miel, leche, cerea­les, grasas, legumbres, etc.); el tercero y el cuarto están dedicados a listas de medicamentos vegetales. El. quinto libro (po­siblemente último de la obra) examina las bebidas y las sustancias minerales, siempre desde el punto de vista farmacológico. Fi­nalmente, los diversos productos son ob­jeto de clasificación según la acción que desempeñan sobre el organismo. Por algu­nos fueron considerados como continuación de la obra un par de tratados sobre los animales venenosos y el modo de curar las mordeduras; pero es muy posible que sean debidos a otros autores. El conjun­to de la obra de Dioscórides constituye un importante núcleo de conocimientos far­macológicos, si se tiene en cuenta su tiem­po. No obstante, resulta difícil de compren­der por qué las características de las plan­tas de que se obtienen los medicamentos son expuestas basándose en observaciones superficiales y llenas de lagunas; así, a ve­ces, el autor las describe fragmentariamente; por otra parte, solamente una parte de ellas (80 a 100, de trescientas) ha podido ser identificada por los modernos.

La pre­paración de los productos farmacéuticos constituye lo más interesante y exacto del libro, si bien la mayor parte de ello apa­rece extraña e injustificada. Por ejemplo, Dioscórides aconseja suministrar siete chin­ches envueltas en una piel de haba para curar las fiebres intermitentes; o bien se limita a prescribir el uso de amuletos con productos farmacéuticos diversos para las enfermedades más graves. En general, son tratados preferentemente los medicamentos para las afecciones leves. La importancia de la obra de Dioscórides fue grandísima y duradera no sólo en la Edad Media, sino aun después, y sólo merced a la ciencia moderna se comenzó a reaccionar contra la tradición que invocaba Dioscórides como autoridad indiscutible, hasta el punto de que Plinio recoge muchos pasajes del mis­mo, sin citarlo, y Avicena no hace sino referirse a él. Los modernos consideran a Dioscórides tan sólo como fundador de la Farmacología; le reconocen notable cultu­ra naturalista y el evidente mérito de ha­ber clasificado los productos según su función.

C. Barigozzi

*  El médico naturalista sienés Pierandrea Mattioli (1500-1577) realizó una traducción con amplio comentario (Pedanii Dioscoridi de materia medica libri sex interprete Pedro Andrea Mathiolo cum ejusdem comentariis, Venecia, 1544) más conocida bajo el título Comentario a Dioscórides, que alcan­zó gran número de ediciones en todo el siglo XVI, traducida al alemán, bohemio, francés e italiano por su autor. [Adapta­ción española, en 1555, por el doctor An­drés Laguna (1490-1560), con el título Dios­córides Anazarbeo].