De la Lámpara de las Invenciones Lógicas, Giordano Bruno

[De Lampade venatoria logicorum]. Tratado, en latín, de Giordano Bruno (1548-1600), publicado en 1587 y per­teneciente al grupo de las obras neoplatónico-metafísicas lulianas que se mueven dentro del surco de la Ars Magna (v.) de Llull.

Es la continuación de la Lámpara combina­toria luliana (v.). Mientras en esta última Bruno intenta aclarar y desarrollar los es­quemas de Llull que indicaban los modos cómo había que combinar los elementos lógicos del pensamiento para lograr el ra­zonamiento, aquí pretende aplicar el mecanismo de la combinatoria a la inventiva, en una tentativa de deducción de las cate­gorías, de construcción de la trinidad neo- platónica y de demostración de la sustancialidad del alma: por lo cual uña vez resuelto el problema del arte de razonar y de formar ideas, se obtiene también una completa teoría psicológica. La primera parte del De lampade venatoria, titulada De progres su logicae venationis, trata del modo según el cual deben construirse los silogismos; la segunda, que lleva el mismo título que la obra, no se aleja de la lógica de Aristóteles, de la cual enumera los instrumentos de investigación dialéctica, o sea, plantear los problemas, distinguir los distintos signifi­cados de los vocablos, descubrir las dife­rencias, entre proposiciones afines y discer­nir sus semejanzas; proceso ascensivo, como cualquier proceso de la realidad, por el cual el conocimiento, siendo una función natural, un proceso de la actividad de la realidad misma, tiende a la unidad, a través de la multiplicidad y la variedad de las formas.

Con esta obra se enlazan el breve tratado retórico Artificium perorandi, publicado en 1612, y el De specierum scrutinio, que es, con algunas variaciones, la segunda edición del De lampade combinatoria. El valor de todas estas obras es modesto, porque poco añaden a la filosofía gnoseológica, mejor enfocada en De las sombras de las ideas (v.), el Sello de los sellos (v.), la Explicación de los treinta stíllos (v.) y la Composición de las imágenes y de las ideas (v.). Más tarde, Bruno, reconociendo el defecto del meca­nismo luliano, lo define, como realmente es, como un proceso más que lógico mnemotécnico. Pero por lo demás, incluso Leibnitz caerá más tarde en el mismo entusiasmo por Llull, a quien considerará descubridor de la fuerza viva y del cálculo diferencial.

M. Maggi