[Pamasse contemporain]. «Colección de versos nuevos», editada en París, en tres volúmenes, anteriormente publicada en fascículos, en 1866, 1871 y 1876. El primero de ellos (aparecido como transformación de una publicación semanal, «L’Art», de L.-X. de Ricard, que escribió luego sus Memorias sobre este movimiento literario) señaló la definición histórica de un nuevo grupo poético: el de los «parnasianos» (v. Parnasianismo).
Las poesías de Gautier, Banville, Hérédia, Leconte de Lisie, Mallarmé, Villiers de L’Isle-Adam, señalaban, en conjunto, una atmósfera totalmente nueva en literatura; si Ricard había propuesto en vano el epíteto de «impasibles» y Verlaine había indicado la inspiración de la nueva escuela en sus Poemas satumianos (v.), la denominación sugerida por el título de la colección parecía aludir oportunamente al extremado cuidado estilístico, al amor al cincelado y a la forma neoclásica característicos del movimiento.
También el hecho de que los poetas se agrupasen alrededor de Baudelaire y luego considerasen como su maestro a Leconte de Lisie y más tarde a Hérédia, demuestra hasta qué punto el interés por el esplendor de la forma y por la nitidez de expresión se oponían al sentimentalismo y al dramatismo tal como se daban en el Romanticismo.
La importancia histórica de la colección (que fue posible gracias a los desvelos del poeta Catulle Mendés y del editor Lemerre) reside en el hecho de haber fijado la consistencia de un arte nuevo, sustancialmente ligado a una reacción polémica contra Lamartine, Mus- set e incluso Hugo; pero después de la primera colección, compilada con claridad y rigidez de intención, el grupo de los parnasianos perdió su unidad al ser admitidos poetas de todas las escuelas, con tal que fuesen ya conocidos del público.
Entraron en esta fraternal reunión de espíritus Sainte- Beuve, Barbier, France, Rollinat y Bourget, y cada vez se hicieron más patentes aquellas discrepancias de estilo y de inspiración que dieron origen a los Simbolistas y los Decadentes (v. Simbolismo y Decadentismo). Son de mencionar entre los poetas del primero y más original Parnaso, además de los citados, Ménard, Coppée, Sully-Prudhomme, Léon Dierz, y en los dos restantes, Colette, Cros, Rollinat, Vicaire, Glatigny.
De esta reunión de escritores que no quisieron nunca constituirse en movimiento queda una suprema exigencia de estilo; de modo que la suprema conquista del arte era alcanzada más con el trabajo de lima y cincel que con la inspiración. Gran parte, empero, de esta poética quedaba expresada y realizada en Gautier y en Flaubert.
C. Cordié

