Memorias de ‘Abd Allāh

Memorias históricas escritas en Marruecos por el ter­cero y último rey de la taifa ziri de Gra­nada, o sea, cAbd Allā ibn Buluggīn ibn Bādīs (n. 1056), que reinó de 1077-1090, año en que fue destronado por los almo­rávides.

La obra no nos ha llegado en su totalidad, aunque por lo conservado y por lo que dicen los autores árabes, sabemos que era un relato, bastante detallado, del reinado de sus antecesores inmediatos y, sobre todo, del suyo. Hasta el presente sólo han podido identificarse cinco fragmentos, procedentes todos de un mismo manuscri­to, faltando tanto el final como el princi­pio de la obra. De estos fragmentos — uti­lizamos las siglas que les ha dado el edi­tor—, el A relata el establecimiento de los bereberes en Granada, la fundación de la dinastía ziri y el reinado de Habūs ibn Maksan (1025-1038), así como el adveni­miento y los primeros años del gobierno de Bādīs ibn Habūs; el I abarca el final del reinado de Bādīs, es decir, los años comprendidos entre 1064 y 1077; el II y III recogen noticias de la época del propio cAbd Allāh (1077-1090) y, finalmente, el B, muy breve, pero interesantísimo, en el que cAbd Allāh quiere justificar por qué se rindió a los almorávides, aunque hemos de reconocer que calla determinados hechos.

Es evidente que la obra presenta un ele­vado interés histórico, no sólo para el reino de Granada, sino también para las demás taifas, por ejemplo, la de Sevilla y, sobre todo, para el rey poeta Muctamid (v. Poe­sías), e incluso para los dominios cristia­nos, como Alfonso VI. Además, las Memo­rias tienen también un interés humano para conocer la personalidad del autor. Literariamente, el rey cAbd Allāh tenía gran­des cualidades y conocimientos: citas poé­ticas, proverbios, etc., abundan en su rela­to, todo ello unido a facilidad idiomática; incluso aparecen palabras romances. Edi­ción y traducción francesa, con glosario e índices, por E. Lévi-Provençal, en la re­vista «Al-Andalus» (Madrid, III, 1935, pá­ginas 233-344; IV, 1936-1939, páginas 29- 145, y VI, 1941, páginas 1-63). El mismo autor, junto con Emilio García Gómez, pre­paran una traducción castellana de todo el texto.

D. Romano