La Felsina Pintora, Carlo Cesare Malvasia

Obra del escri­tor y jurisconsulto boloñés conde Carlo Cesare Malvasia (1616-1693), publicada en Bo­lonia el 1678 en dos volúmenes, con una dedicatoria a Luis XIV, conteniendo las biografías de los pintores boloñeses. Consta de cuatro partes, correspondientes a otros tantos períodos de la pintura local: la pri­mera trata de los primitivos de los siglos XIV y XV, poco conocidos y menos apre­ciados en tiempos del autor; la segunda, de los maestros que, a partir de Francesco Francia, comenzaron a recorrer el camino del «verdadero y buen pintar», como el Primaticcio, Pellegrino Tibaldi, Bartolomeo Cesi y otros manieristas del siglo XVI, y Passarotti. La tercera está, en gran parte, consagrada a las biografías de Ludovico, Agostino y Annibale Carracci, fundadores del eclecticismo académico boloñés, con sus seguidores inmediatos; finalmente, la cuarta — con mucho la más conocida — comprende las vidas de los pintores del siglo XVII que sucedieron a los Carracci, como Guido Reni, el Domenichino, el Guercino, Albani, Cavedone, Tiarini, Cignani, Simone da Pesaro, etcétera.

Tanto en la forma biográfica de la obra como en su distribución por épocas, si­guiendo un criterio de progresivo perfec­cionamiento del arte, aparece manifiesta la influencia de las célebres Vidas (v.) de Vasari, con el que, por otra parte, polemizó Malvasia en más de una ocasión, reivindi­cando la importancia y la originalidad de la pintura boloñesa, desde los tiempos más antiguos, frente a la primacía del arte tos- caño. Las biografías, escritas con un flo­rido barroquismo de estilo, abundan es­pecialmente en las de los artistas más pró­ximos a Malvasia, en anécdotas caracterís­ticas, catálogos de obras, material documen­tal de todo género, pero que en algunos casos debe ser considerado como apócrifo y utilizado por el escritor con fines polé­micos y regionalistas. Teniendo en cuenta su riqueza de información, la obra ocupa un puesto destacado en la bibliografía ar­tística local que floreció por toda Italia durante los siglos XVII y XVIII. Fue con­tinuada por el pintor y escritor de arte Luigi Crespi (1709-1799) en su obra Vidas de los pintores boloñeses no descritas en la Felsina pintora (Roma, 1769).

G. A. Dell’Acqua