La Farsalia, Lucano

Su primer título fue probablemente Bellum civile y el actual deriva del episodio central del poema.

Libro I: Descripción de las causas de la guerra civil. César cruza el Rubicón y se dirige hacia Roma, aterrada por siniestros presagios.

Libro II: Pompeyo se refugia en Brindisi. Asediado por César, abandona Italia.

Libro III: La sombra de Julia, su primera esposa, vati­cina a Pompeyo un infausto porvenir. César, mientras tanto, entra en Roma, luego cruza los Alpes, asedia Marsella y derrota a las fuerzas de Pompeyo en el mar.

Libro IV: Asedio de Ilerda (Lérida) en España y fracaso de los partidarios de César en Iliria y en Africa.

Libro V: El senado, reunido en Epiro, confía a Pompe­yo el mando supremo. César, nombrado en Roma dicta­dor y cónsul, marcha sobre Épiro, mientras que Pompe­yo obliga a su mujer a refugiarse en Lesbos.

Libro VI: Pompeyo, asediado por César en Durazzo, lo derrota hostigándolo hasta Tesalia: allí consulta a la maga Eritón que, a través de la voz conferida mediante horribles ritos a un cadáver, profetiza los próximos in­fortunios de Roma.

Libro VII: El ejército pompeyano está deseoso de pre­sentar batalla a César, apoyado con elocuencia por Ci­cerón. Los dos ejércitos se enfrentan en Farsalia: tras una larga masacre, Pompeyo es derrotado y huye a Larisa. Libro VIII: Desde Lesbos, Pompeyo pone velas con su mujer hacia Egipto. En el momento de desembarcar, es asesinado por orden del rey Tolomeo.

Libro IX: Catón, convertido en jefe de los ejércitos re­publicanos, desembarca en África donde se le reúnen la mujer y el hijo de Pompeyo. Tras unas simbólicas exe­quias a Pompeyo, Catón atraviesa el desierto de Libia —infestado de terribles serpientes— y se dirige hacia la provincia de África. Entre tanto César, que ya ha llegado a Egipto, ve cómo un mensajero le presenta la calavera de su yerno, sobre la cual llora hipócri­tamente.

Libro X: César hace su entrada en Alejandría y visita la tumba de Alejandro Magno. Cleopatra seduce a César, se casa con su hermano Tolomeo y de este modo se con­vierte en reina: sigue un suntuoso banquete, durante el cual los alejandrinos se sublevan contra César y asaltan el palacio real. El poema se interrumpe aquí.