La Destrucción de Jerusalén, San Pedro Pascual

[La destrucció de Jerusalem], Obra de San Pedro Pascual (que vivió desde fines del siglo XIII a fines del siglo XIV), conser­vada en un raro incunable, sin lugar ni fe­cha, de la Biblioteca episcopal de Vich junto con otras obras del autor (Nueve me­ditaciones y Libro de Gamaliel), y, con tex­to algo diferente, en un manuscrito del monasterio de Ripoll (cfr. Documentos li­terarios de la antigua lengua catalana, vo­lumen XIII de la Colección de documentos inéditos de la Corona de Aragón de don Próspero de Bofarull). Modernamente ha sido editada, a base del incunable, por fray Pedro Armengol Valenzuela: Obras de San Pedro Pascual, mártir, obispo de Jaén y re­ligioso de la Merced, en su lengua original con la traducción latina y algunas anota­ciones (vol. I, Roma, 1905). La obra, mez­cla de ficción, historia y fábula religiosa, tiene un fin piadoso. Siguiendo a Flavio Josefo y los evangelios apócrifos Vindicta Salvatoris y Evangelio de Nicodemus, el autor enseña cómo la destrucción de Jerusalén fue el castigo que recibieron los ju­díos por haber muerto a Jesucristo y quie­re demostrar que los romanos fueron el ins­trumento consciente de la divina profecía. Vespasiano, curado de su lepra con el velo con que la Verónica enjugó la cara del Salvador, decide vengar su muerte. El li­bro está lleno de aventuras, situaciones, leyendas, etc., procedentes de los textos apócrifos. Al convertir el evangelio en fic­ción literaria, San Pedro Pascual — al decir de su editor — no pretende sino sustituir las fábulas profanas por otras de contenido religioso y dar, de los acontecimientos evangélicos, visión popular más fiel que la que ofrecían los evangelios apócrifos (es­pecialmente la Vindicta Salvatoris), enton­ces tan en boga.

A. Comas