El Cuatrocientos, Vittorio Rossi

[Il Quattrocento]. Obra de Vittorio Rossi (1865-1938), publi­cada en 1898 en la colección de la «Storia letteraria per secoli» (Historia literaria por siglos») (Milán). La segunda edición (1933) se propone ser un libro nuevo con res­pecto a la primera, es decir, para usar las palabras del autor, no una compilación di­vulgadora como a él le parecía ser su an­tiguo trabajo, sino una obra de síntesis or­gánica, sellada por un pensamiento perso­nal. No por esto el Quattrocento falló en su segunda y definitiva edición a su finalidad de información: y ha quedado como la obra de consulta fundamental para todos los es­tudiosos del Cuatrocientos y del Renaci­miento en general, ya por la riqueza de no­ticias y juicios sobre las corrientes y los literatos del siglo, expuestos con el acos­tumbrado equilibrio del autor, ya por su bi­bliografía, que es la más completa acerca del tema.

La limpidez de la exposición y el orden tanto en la constitución del conjunto como en cada uno de los capítulos («Hom­bres e ideas», «El pensamiento crítico», «La prosa oratoria», «La prosa narrativa», «Poetas de materia religiosa», «Roma y Flo­rencia en tiempos de Lorenzo el Magnífico», «Los temas caballerescos», «Nápoles en tiem­pos de Fernando de Aragón», «Las cortes de la Italia del norte a fines del siglo») pre­suponen, desde luego, la elaboración de un pensamiento vigilante y atento a todo; y esta obra no tendría méritos de informa­ción, si el autor no hubiese sometido a un examen personal todas las cuestiones gene­rales y particulares, culturales y estéticas, que surgen del estudio de la literatura cuatrocentista. Y más aún que por su bella originalidad, el libro se impone por ese cuidado escrupuloso, que presta al tratado perfección y mesura; de este modo logra darnos una exposición del humanismo, no ya considerado como «causa» del Renacimiento o como fenómeno que ha venido a inte­rrumpir el desenvolvimiento original de la literatura italiana, sino como una apostilla de aquel más vasto Renacimiento; que ya se había afirmado como los Municipios y la gran literatura en lengua romance, toda penetrada de ideas nuevas respecto a la concepción medieval de la vida; y más cla­ramente que en otras obras se perfilan en ella las dos corrientes de la literatura cua­trocentista en su origen espiritual, en sus coincidencias y en su confluir en una nueva literatura clásica y nacional. A lo cual ha contribuido también el no haber dividido en partes distintas el tratado de la poesía en latín y en vulgar, sino el haber tenido presente la personalidad de los autores.

M. Fubini