Se conocen con este título cuatro crónicas en cuatro lenguas distintas, a saber, griego, italiano, francés y aragonés. En líneas generales, las cuatro narran los mismos acontecimientos, pero hay entre ellas diferencias, tanto en el principio como en los detalles narrados y en el año en que terminan.
Comienzan con un breve compendio de la primera cruzada (que falta en la versión italiana), sigue la historia de la cuarta cruzada y de los hechos que la precedieron, junto con algunas informaciones sobre el imperio latino de Constantinopla. Después de esta introducción, comienza la historia de la conquista de Morea, la campaña de 1204-1205 contra los griegos, y las peripecias de varios príncipes que reinaron en la región, entre ellos Guillermo de Villehardouin (1245-1278), que viene a ser el centro de la narración, pareciendo haber sido él el héroe favorito del cronista. Excepto la crónica aragonesa, que continúa hasta 1377, las demás terminan durante el reinado de Isabel de Villehardouin; la crónica griega e italiana en 1292 y la francesa en 1305. La crónica italiana es la más breve. La aragonesa, de la que es autor Juan Fernández de Heredia, Gran Maestre de los Caballeros Hospitalarios, es independiente, en tanto que trata de describir los acontecimientos que precedieron al establecimiento de la orden de los Hospitalarios (ahora Caballeros de Malta) en Oriente y usa la crónica de Morea como una fuente histórica. Las crónicas griega y francesa presentan estrechas relaciones entre sí y se completan una a otra. La crónica griega está escrita en forma poética: en ella hay más de 9.000 versos políticos.
Los diversos manuscritos en que se ha conservado muestran diversas tendencias y detalles que hacen discutible, tanto la fecha de la composición como la nacionalidad del autor, que seguramente no fue un griego, sino un latino. La narración parece basarse en la tradición oral, cuyos defectos tiene; principalmente en la primera parte, muestra carácter legendario, confundiendo los nombres, los hechos y las épocas. Es importante como fuente histórica del principado de Morea, sobre todo porque nos muestra su organización feudal y legal, las discusiones religiosas y las luchas entre los barones. Los versos son pesados y embarazosos y el valor poético casi nulo. La crónica es un importante documento de la lengua popular de la época, formada por una mezcla de griego y de voces tomadas de las lenguas de los conquistadores latinos.
L. Banti

