De Diego de Valera (1412-1488?), ya aludida en el artículo dedicado a su Crónica Abreviada (v.). Perdida la pista de sus manuscritos y hasta la noticia de la existencia de la obra, no ha sido publicada hasta nuestro tiempo (Madrid, 1927, por J. de M. Carriazo, que consagra al autor y sus obras un completo estudio). Junto con el capítulo correspondiente a Juan II, final de la Abreviada (v.), y el Memorial (v.) del reinado de Enrique IV, constituye esta crónica el aporte historiográfico más original de Valera. No lo es, empero, totalmente: en la primera parte, reseña de los años 1474-1480, con principal atención a la guerra con Portugal, usó el autor bastante de las Décadas (v.) de Alfonso de Palencia. Es la segunda parte (1481-1488), en que el historiador se aplica en especial al desarrollo de la campaña de Granada, la que merece tal calificativo.
En ella no parece seguir a ninguna historia ya redactada, sino sólo cartas del marqués de Cádiz, que por su gloriosa y destacada actuación en aquella guerra es buen venero de información. La obra toda se resiente de desigualdad y desproporción, omitiendo noticias importantes en tanto que otros hechos son detallados con exceso, y, como sus otros trabajos históricos, no descubre las dotes de escritor que ostentan sus tratados políticos, caballerescos y poéticos. En ésta tiene ello mayor disculpa por ser labor, sin duda precipitada, de sus dos años últimos de vida. En cambio se revela en los juicios personales del historiador la ciencia atesorada por su larga experiencia de los asuntos políticos, y nunca esquiva Valera la exposición de lo que opina, que en no pocos casos proyecta sobre los hechos muy clara luz para su comprensión, como ocurre siempre que el que enjuicia es un hombre curtido en las luchas públicas y no mero erudito de gabinete.
B. Sánchez Alonso

