Viaje a las Islas Hébridas, James Boswell

[The Journal of a Tour through the Hebrides]. Diario de viaje del escritor británico James Boswell (1740-1795), publicado en 1785, en la época en que el autor acababa de em­prender su obra capital: La vida de Sa­muel Johnson (v.), su amigo y su maestro, muerto el año anterior.

El viaje de que se trata en este diario había sido realizado por Boswell en compañía de Johnson, del mes de agosto al de noviembre de 1773. Fue el doctor Johnson quien tuvo primero la idea de hacer una relación de este periplo, y su Viaje a las islas occidentales de Escocia [A Joumey to the Western Islands of Scotland], había aparecido en febrero de 1775. Éste no era sin embargo una verdadera relación del viaje, sino más bien una serie de pensa­mientos acerca de la civilización de estas islas y sobre los temas más generales. Su amigo Boswell, por el contrario, escribe so­bre esta materia páginas mucho más preci­sas, que constituyen una preciosa fuente de información. Tuvo primeramente la inten­ción de publicar este escrito como anejo a la obra de Johnson, pero éste estaba tan convencido del interés y valor de sus pro­pias notas que pidió a Boswell que difiriera su publicación. He aquí la razón por la cual el Viaje a las islas Hébridas apareció des­pués de la muerte de Johnson. Este relato, que con toda probabilidad fue escrito por lo menos once años antes de su publicación, estudia con todo detalle las costumbres de los habitantes de las Hébridas, sus leyes, las particularidades de su cultura, los restos de hechicería en sus sociedades, etc. Estos son los hechos que proporcionan todo su interés a la obra de Boswell.

La edición de su Viaje no está, sin embargo, completa: se ha encontrado recientemente el verdadero manuscrito de Boswell, que es por lo me­nos un tercio más amplio que el texto publi­cado en 1785. El diario comienza con el encuentro de Boswell y Johnson en un hotel de Edimburgo, en el que el doctor citó a su amigo. El viaje había sido decidido un poco antes, y Boswell llegó a exponer el proyecto a Voltaire, quien le había decla­rado francamente que encontraba excelente esta idea, con la condición de que no le pidiesen que les acompañara. El interés de esta narración, precisa y clara, radica sobre todo en la descripción de los lugares, del estado de la sociedad y de la mentalidad de los personajes que encuentran ambos viajeros, y también en las discusiones que sobre cualquier cuestión se originan.