Sobre el Ser Supremo, Maximilien-Marie-Isidore de Robespierre

[Sur l´Être suprême]. Famoso discurso de Maximilien-Marie-Isidore de Robespierre (1758-1794), pronunciado el 18 de floreal del año III (7 de mayo de 1794). La posición filosófica del revolucionario francés (inspirada en las concepciones religiosas de Rousseau y en el deísmo de la Ilustración), halla motivo polémico combatiendo las escuelas sectarias y ateas de los adversarios.

Como ya antes, sobre todo en el discurso a les jacobinos del 1.° de brumario del año II (21 de no­viembre de 1793), hostigó la persecución del culto y de los religiosos, ahora encuentra modo de discutir examinando ampliamente la posición de la religión en la vida del Estado y de la Humanidad. No ha de confundirse la causa de Dios con la causa de los sacerdotes: no se puede suprimir el sen­timiento del misterio. El hombre siempre debe honrar en Dios al señor de la Natura­leza. Con acentos que recuerdan la concepción del Vicario Saboyano del Emilio (v.), Robespierre anhela que todo el pue­blo reconozca la existencia de un Ser su­premo y le honre. Ya Danton, bajo su in­fluencia, propuso ofrecer incienso a un Dios entendido filosóficamente, como exi­gencia idealista que el pueblo siente como indispensable en su intimidad. Robespierre trata de hacer comprender el gran valor de postular la inmortalidad del alma, basándose en la propia existencia del Ser supremo.

C. Cordié