Sistema de Estética, Johannes Volkelt

 [System der Aesthetik]. Es la obra capital, en tres vo­lúmenes, publicada en Munich en 1905, del alemán Johannes Volkelt (1848-1930). Se­gún Volkelt, el campo de la estética se puede definir según los siguientes planos. Es ante todo teoría del comportamiento estético o de la subjetividad estética, tanto como actitud contemplativa como creativa. El método de la indagación es aquí psico­lógico, no tanto fundado sobre experimentos sensoriales de una supuesta estética cien­tífica de origen fechneriano, como sobre la introspección y la valuación de las obser­vaciones y de los reflejos de los aficionados y artistas. En segundo lugar, la estética es teoría de la estructura del objeto estético, análisis objetivo, que se basa también sobre las poéticas y los cánones de las diversas épocas. Pero, como en el campo estético su­jeto y objeto se encuentran y concuerdan según la unidad de un valor, la estética es también teoría del valor estético, o sea, parte de una filosofía general de los valo­res, que a su vez se refiere a una metafísica estética, que trata de indagar y definir los fundamentos reales del valor mismo.

La indagación psicológica sobre la naturaleza de la subjetividad estética nos conduce al concepto de la «Einfühlung», que ya antes de Volkelt había desarrollado Lipps. La actitud estética es una participación sentida del sujeto y del objeto, por la cual éste se anima de la vida de aquél, y aquél encuen­tra en éste la certidumbre concreta y de­finida de su vida. Pero esta simpatía esté­tica difiere de toda referencia a las exigen­cias de la propia individualidad particular; es una pura, total comunión, completamente desinteresada, que aparece en un tipo es­pecial de sentimiento, en el «sentimiento objetivo», donde sentimiento e intuición es­tán estrechamente fusionados. La experien­cia estética, en la que se comprende tanto el sujeto como el objeto estético, obedece, según Volkelt, a cuatro leyes fundamenta­les. La primera se refiere a la actitud con­templativa del sujeto, animada por una rica emotividad, a la que corresponde en el objeto la unidad de forma y contenido. La segunda se refiere a la intensa capacidad organizadora del sujeto, a la que correspon­de la orgánica y unitaria estructura de la obra de arte. La tercera consiste en la ate­nuación de todo sentido interesado por la realidad exterior, de todo motivo egoísta, de manera que el mundo se transforme es­téticamente en un mundo de mera aparien­cia. La última, finalmente, quiere que el ob­jeto implique un valor ideal y despierte su sentido en las almas.

Estas normas definen la particular naturaleza del valor estético del que se derivan, valor en sí autónomo, aunque se junta con los otros valores idea­les. La base de éstos está, según Volkelt, en un orden trascendente: en el orden de la absoluta conciencia divina, que es la ley de desarrollo de la vida espiritual y, a través de ella, de la realidad que tiende a liberarse en su mismo interior del peso de lo finito y del error. La obra de Volkelt es la más amplia sistematización de la esté­tica alemana contemporánea. Su inspiración se remonta a la filosofía idealista, modifi­cada cada vez más decididamente en el sen­tido del esplritualismo. Pero en ella con­fluyen la filosofía de los valores, la psico­logía estética, la ciencia objetiva del arte para constituir una rica enciclopedia del saber estético, en la que, sin embargo, las relaciones sistemáticas a menudo son exce­sivamente genéricas y ricas en compromisos y contaminaciones.

A. Banfi