Panatenaico, Elio Aristides

Largo discurso de Elio Arístides, retor griego que floreció en la segunda mitad del siglo II, que con el Encomio de Roma (v.), figura entre las más célebres de sus cincuenta y cinco composiciones oratorias que han lle­gado hasta nosotros.

Después de haber ala­bado la posición geográfica y el clima de Atenas, el autor cuenta en tono de elevada exaltación su historia desde sus orígenes hasta la época de Queronea (algunas noti­cias que nos proporciona tienen cierta im­portancia histórica), imitando el modelo oratorio de Isócrates: con todo, como en el Encomio de Roma, no faltan en este dis­curso rasgos personales.

La oración está compuesta con ocasión y en alabanza del resurgir de Atenas favorecida por los empe­radores, y se enlaza con toda la tendencia aticista de la segunda sofística. En su estilo Arístides sigue los más célebres modelos áticos (se advierte en él la influencia de Isócrates, pero su ideal oratorio es Demóstenes) y alcanza en algunos pasajes una fuerza y una elegancia que justifican su fama entre sus coetáneos y entre la poste­ridad.

Su lenguaje es, para su tiempo, nota­blemente puro, hasta el punto de que más tarde su obra fue considerada como modelo de aticismo. El Panatenaico gozó de gran fama y fue leído y comentado en las escue­las hasta muy entrada la época bizantina.

C. Schick