Padre Nuestro, August Cieszkowski

[Ojcze Nasz]. Obra del filósofo polaco August Cieszkowski (1814- 1894), cuyo primer volumen se publicó en 1848 y el último, después de su muerte, entre 1899 y 1906, Está subdividida en cua­tro volúmenes, el primero de los cuales comprende cuatro partes, en las que el autor, después de haber indicado las vías del espí­ritu (el pensamiento y la palabra, el senti­miento y el tono, las artes y las ciencias, la voluntad y la libertad en la vida social), ilustra sucesivamente el concepto del «Padre Nuestro» por medio de una serie de consi­deraciones y reflexiones filosoficorreligiosas sobre los siglos futuros, sobre el mundo y el ultramundo en la categoría del tiempo.

El Padre Nuestro de Cieszkowski podría ser definido como una historia de la ciencia humana en sus relaciones con Dios, puesto que es una apoteosis de la vida a la luz de la fe cristiana. «Para aprender la ciencia de la vida — escribe el autor-— es menester ante todo apreciar la vida, profundizar su sentido», que está puesto en el bien que ella encierra y se manifiesta en la fraternidad cristiana. La religión es el alma del universo, el sostén de toda existencia espi­ritual; el advenimiento del reino de Dios es la meta suprema del espíritu humano.

Pero el reino de Dios creado por el hom­bre y la sociedad humana no es el reino de la naturaleza. Así el hombre debe alejar­se del estado de la naturaleza para regene­rarlo y hacerlo suyo, realizando de este modo en sí mismo el reino de Dios por todo procedimiento lícito; hasta con el error, que es una etapa hacia la verdad, pero no con el mal, porque al bien se debe llegar sólo por las vías del bien.

Cieszkowski condena, por lo tanto, toda forma de vio­lencia, aunque vaya dirigida a un bien. Sobre el advenimiento del reino de Dios se apoya todo el misticismo del autor, que divide en tres fases la evolución del espí­ritu humano: la primera es la fase del derecho; la segunda, la de la moral; la tercera, destinada a fundir armónicamente la primera y la segunda, es la fase de la so­lidaridad y de la fraternidad de todos los pueblos, cimentada por el amor.

La fe cris­tiana halla su base precisamente en la revelación de Cristo; y la Iglesia tiene la misión suprema de fundir todo el género humano en un único organismo espiritual basado en el trinomio fundamental de la sociedad cristiana: libertad, igualdad, fra­ternidad. Sobre este trinomio debe apoyarse la nueva sociedad de mañana, hermanada * en una confederación de Estados. El Padre Nuestro pertenece, por lo menos en parte, a la literatura reformista del catolicismo. La teología católica ha encontrado, sin em­bargo, no pocas divergencias entre la doc­trina de la Iglesia y el pensamiento de Cieszkowski.

Así, aun adhiriéndose al con­cepto católico del pecado original como «felix culpa», porque ha hecho de Cristo el Redentor del género humano, Cieszkowski afirma que lo es también en sí mismo, por cuanto ha dado al hombre conciencia de sí, y le ha hecho posible hallar, por la gracia divina, el verdadero Paraíso, hecho de lucha y de dolor, no el plácido y muelle Paraíso terrestre. Además del valor de su contenido de pensamiento y de fe, el Padre Nuestro de Cieszkowski contiene altos valo­res de forma literaria y de estilo, que le aseguran un puesto de primer orden en la historia de la literatura polaca… Trad. ita­liana parcial de Aurelio Palmieri (Bolo­nia, 1925).

E. Damiani